Reporteado por: Km cero En categoría: Actualidad, Sociedad
Dentro de cada facultad, de cada campus, de cada universidad, hay una diversidad de identidades e ideales que permiten reconocer distintos roles y posiciones dentro del conflicto educacional. A lo largo de estos meses de tomas y marchas, identificamos cinco perfiles y te los presentamos. Descubre si te acercas a alguno.

Ilustración: Patricio Otniel.
Este artículo fue reporteado por Yael Mandler, Flor Guzmán, Lorena Cochón, María Belén Miranda y José Joaquín Suzuki.
Para sumergirse dentro del mundo de los estudiantes que escriben un nuevo capítulo dentro de la historia de Chile, realizamos una radiografía del panorama que se vive en los distintos ambientes universitarios durante el movimiento estudiantil. A través de observación y entrevistas sobre sus pensamientos políticos y sociales a estudiantes de diversos establecimientos y carreras, encontramos cinco perfiles, que permiten tener una panorama de cuáles son las tendencias que se perciben en el ambiente universitario frente al conflicto educacional.
El 100% motivado
Considera al movimiento estudiantil como la forma de solucionar el problema social que trae consigo el modelo educacional de hoy. Organiza y participa activamente en cada asamblea, marcha, paro y toma. Dentro de este grupo de personas se puede encontrar al Motivado Líder, que es quien toma la palabra. Puede ser parte del centro de alumnos de su facultad o un apasionado por la causa. Su voz es una especie de fuente oficial de información para los menos involucrados y principalmente se dedica a organizar distintas instancias para sumar adeptos, discutir y hacer del movimiento algo atractivo y cada vez más masivo.
También existe el Motivado Artístico, quien además de participar en todas las actividades, suele participar en colectivos creativos y está constantemente involucrado en proyectos para difundir los ideales del movimiento de una forma original y divertida, como a través de videos humorísticos o intervenciones callejeras.
Dentro del vocabulario del 100% motivado, no pueden faltar expresiones como “movimiento social”, “lucro”, “demandas” y “voluntad política”, pues constantemente habla de estos temas con sus amigos y familiares. Generalmente está inscrito en los registros electorales y aunque suele no tener una identificación con ninguna figura política actual, simpatiza con los partidos de izquierda. Aprueba la gestión de los líderes del movimiento y los ve como buenos representantes de la causa estudiantil. Proviene de colegios municipales o particulares subvencionados y financia su educación a través de créditos, becas y aportes de sus padres.
Su principal fuente de información con respecto al conflicto son las asambleas universitarias y las páginas de internet, pues critica duramente la cobertura de los medios, incluso la considera sesgada a favor del gobierno, sobre todo en el caso de la televisión. Ve el problema estudiantil como un fenómeno social que va más allá de las peleas políticas y que se enmarca en una serie de decisiones mal tomadas tanto por los gobiernos anteriores, como por el actual, pero está dispuesto a perder el año para cambiar la situación.
Motivado pero ni tanto
Apoya al movimiento porque desaprueba el modelo educativo chileno. Participa de las movilizaciones cuando puede, ayuda en algunas actividades como pintar lienzos, participa en las asambleas y en paros, pero tiende a detenerse cuando puede perjudicar su desempeño académico.
En general no se identifica con algún partido, tendencia o figura política, pero sí se considera representado por el movimiento estudiantil. Algunos no se inscriben en los registros electorales, pero no descartan hacerlo después. A pesar de que a veces puede financiar sus estudios mes a mes con el aporte de sus padres, principalmente se caracteriza por tener crédito con aval del Estado o el Fondo Solidario.
Está conforme con el desempeño de los líderes del movimiento y los apoya, porque los percibe como figuras capaces de sacar adelante esta lucha que considera justa, además de dejar bien puesto el nombre de los estudiantes. Al igual que los 100% motivados, se informa principalmente a través de internet, aunque no es muy fanático de Twitter. También lo hace de manera directa en las asambleas estudiantiles y por televisión, aunque luego la crítica, porque considera que la prensa omite parte de los hechos y en la cobertura de las marchas se centra mucho en la violencia de los encapuchados.
Para el Motivado pero ni tanto es de suma importancia que se termine con el lucro en la educación, incluso apoya la posibilidad de un plebiscito para llegar a un acuerdo con el gobierno. Algunos no están dispuestos a perder el año, porque seguirán endeudándose con los créditos, mientras otros argumentan que perderlo ahora podría significar una gran ganancia para el futuro, pero prefieren confiar en que todo se solucionará pronto y podrán volver a estudiar.
Movilizado de salón
Reconoce que la educación chilena tiene serios problemas y ve al movimiento estudiantil como una oportunidad para cambiar esa situación, pero está convencido de que las tomas y paros no son el camino adecuado para lograrlo, y que se debe hacer todo lo posible para llegar al diálogo. Crítica las marchas, porque cree que ya no necesitan hacerse escuchar de esa manera, y considera que conducen a la violencia y a que los encapuchados e infiltrados destruyan el mobiliario público.
Tiene una inclinación política conservadora o de derecha, pero no milita en ningún partido. No siempre se inscribe en los registros electorales, pero le interesa mucho expresar su opinión, a pesar de que no siempre sea la más popular. En general sus aranceles son pagados mensualmente por sus padres, aunque también recurre a créditos como el Corfo o con aval del Estado y becas universitarias. Por eso se considera en extremo perjudicado con la pérdida de clases, porque piensa que además de todo el tiempo que ha perdido, nadie le devolverá el dinero que ha invertido con esfuerzo en las clases que no ha tenido.
La cobertura que han hecho los medios del conflicto estudiantil le parece correcta y oportuna, pero en ocasiones la considera sesgada y la culpa de focalizarse demasiado en la anécdota y el morbo por sobre la objetividad de la información. Pese a esto, cuando quiere enterarse de los acontecimientos en materia de educación, recurre a los medios tradicionales y sigue los detalles a través de las redes sociales, aunque más por Facebook que por Twitter.
Critica a los líderes estudiantiles, porque piensa que han politizado el fenómeno y manifiesta su inconformidad con lo que considera una “radicalización del movimiento”. Reconoce los avances que el gobierno ha hecho para instaurar el diálogo y le parece intransigente que los estudiantes no quieran ceder. El Movilizado de salón piensa que la gratuidad total es utópica, pero apoya el arancel diferenciado, las subvenciones económicas mayores y las fiscalizaciones que sirvan para disminuir la brecha de calidad entre instituciones privadas y fiscales.
Inmovilizado
Está a favor del movimiento, pero a veces lo percibe como un grupo muy politizado, hasta intransigente y eso le despierta suspicacias. Aunque considera a las marchas como una buena iniciativa, nunca ha participado en una. Sí, está en contra de los paros y tomas, porque cree que no se justifican y que a éstas alturas, sólo perjudican a los estudiantes que están perdiendo clases.
A pesar de que le parece que las demandas son válidas y que sería bueno hacer cambios en la educación chilena, prioriza sus propios estudios y no está dispuesto a perder el año por ningún motivo. Opta por no inscribirse en los registros electorales y no se identifica con ningún partido ni líder político en específico, pero si debe acercarse a alguna tendencia, se inclina hacia la de centro-derecha. Generalmente es egresado de un colegio particular o particular subvencionado y su carrera es financiada mensualmente por sus padres o la paga con créditos.
Principalmente se entera de lo que sucede con el movimiento a través de la televisión o los portales de noticias, y luego complementa la información con lo que se comenta en Twitter y Facebook. Aprueba la cobertura del conflicto que han hecho los medios, porque le parece buena, completa y rápida, pero no pasa lo mismo con su opinión de los líderes estudiantiles, pues considera que se han vuelto intransigentes en sus demandas y que deben ceder un poco para que haya diálogo con el gobierno.
Aunque reconoce que hoy la educación es uno de los temas más importantes en Chile, lo comenta poco con su entorno y a pesar de que espera que este movimiento termine con acuerdos entre gobierno y estudiantes, que aseguren una mejor educación para todos, no es algo que le quite el sueño o lo mantenga preocupado.
Extremista subversivo
Asume el movimiento como un despertar para los estudiantes chilenos, la apertura hacia una realidad de desigualdad y aprovechamiento. Está completamente de acuerdo y no se pierde ninguna marcha, paro o toma.
Es crítico hacia la clase política, porque siente que los partidos están mal enfocados y se han quedado pegados con ideas antiguas de la dictadura. Por eso no tiene ningún referente de ese sector y se niega a inscribirse en el registro electoral. Egresó de un colegio municipal o particular subvencionado y generalmente paga su educación universitaria con créditos, trabajando o consigue becas.
También critica fuertemente a los medios de comunicación, los acusa de estar sesgados por ser parte del sistema económico y los tilda de sensacionalistas, aunque sostiene que, a pesar de eso, han servido para difundir el movimiento y fomentar la discusión. Esto hace que, a la hora de informarse, prefiera las asambleas y páginas web independientes, como blogs ciudadanos. Sí, está conforme con el desempeño de los líderes de la Confeh, sin embargo aclara que ellos no son los dueños del movimiento, sólo son la cara visible de un poder contenido en un número inmenso de estudiantes y manifestantes.
Piensa que la lucha por la educación debiera terminar con un plebiscito que lleve a una reforma constitucional y educacional. Mientras no se asegure este cambio, él está dispuesto a continuar con las movilizaciones y, en consecuencia, a perder el año académico.
1 comentario Etiquetas: 100% motivado, CONFECH, Educación Chile, Extremista subversivo, Indiferente, marchas, Motivado pero ni tanto, Movilizado de salón, Movimiento Estudiantil, Paros, protestas, tomas
¿cómo se reportea esto? jaja