Reporteado por: Camila Carreño En categoría: Sociedad
Un grupo de jóvenes chilenos en riesgo social viajaron a Johannesburgo para participar en el festival Football For Hope 2010. Entre el 28 de junio y el 10 de julio se vivirá la fiesta del fútbol callejero, un evento paralelo al Mundial también organizado por la FIFA, que busca proteger a personas de todo el mundo que viven en zonas vulnerables.

Integrantes del equipo Chigol cuando partieron a Sudáfrica. Foto: Sergio Maureira/UPI
Hace cinco años, Juan Burgos luchaba por salir de las drogas y el alcohol. Hoy tiene 22 años y es director del área social de CHIGOL, la organización que representa a la iniciativa Football For Hope en Chile. Juan logró rehabilitarse, asegura, gracias a este proyecto, que mezcla el deporte con el desarrollo social, entregando valores en la práctica deportiva.
Lograr resultados positivos como el de Juan es lo que inspiró a Pablo Hewstone, ex entrenador de la UC. Él creía que los jugadores podrían tener mejores resultados si recibían formación y capacitación. Tras su paso por San Carlos de Apoquindo, se dedicó a buscar algún proyecto que pudiera replicar en Chile y conoció streetfootballworld, iniciativa que nació el año 2002 y que busca un cambio social positivo en sectores vulnerables a través del fútbol. Así, en 2005, Hewstone desarrolló CHIGOL.
El fútbol callejero no es nuevo en Chile: el primer torneo a nivel mundial se desarrolló en nuestro país paralelo al mundial femenino, hace dos años. “Ese evento nos dio un gran empujón para fomentar la idea a nivel nacional. Ahora ya son cuatro organizaciones en el país ligadas a nosotros y que han adoptado la idea de Football For Hope”, agrega Pablo Hewstone, director de CHIGOL.
El Festival Football For Hope del que habla, fue creado el año 2007 por la FIFA y streetfootballworld como una forma de lograr el desarrollo y la integración social de jóvenes en riesgo social. Gracias a la alianza entre estas 2 instituciones, este fenómeno comenzó a extender por el mundo.
De qué hablamos
CHIGOL es el representante de Football for Hope en nuestro país. Es una organización que busca que chicos en riesgo social puedan desarrollarse usando el fútbol callejero, que fomenta el diálogo y la integración. Además, se preocupan mucho de incorporar a las mujeres, que comportan en el juego y compartan de igual a igual. También hacen capacitaciones sobre mediación de conflictos, liderazgo, temas medioambientales, entre otros.
En CHIGOL entrenan a los monitores que trabajan con jóvenes de comunas como Cerro Navia, Pedro Aguirre Cerda, Recoleta y en ciudades como Punta Arenas y Concepción. Gracias a su trabajo han logrado expandir el proyecto a otras comunas y ciudades. Así, hoy son cuatro las organizaciones ligadas al torneo: Chigol, Packgol, Punta gol y Edgol.
El juego callejero
La idea de Football for Hope es que más que la competencia, importa jugar limpiamente. No es el fútbol como lo conocemos. Pablo Hewstone, líder del proyecto en Chile, explica cómo funciona el fútbol callejero: “No hay árbitro, los jóvenes ponen sus propias reglas, se premia el compañerismo, lealtad, esfuerzo y juego limpio. Cada uno hace una autoevaluación de su desempeño con un máximo de 3 puntos en relación a esos parámetros y sólo existe la figura del mediador”.
En esta metodología de juego no son dos tiempos, sino tres. En el primero se acuerdan las reglas entre todos los participantes. Sin un árbitro pitando, hay un mediador para facilitar el diálogo, quien plantea los tres valores fundamentales: respetar, jugar en equipo y no cometer faltas. Según las reglas acordadas, en el segundo tiempo se juega. En el tercer tiempo los participantes se asignan un puntaje que va de 1 a 3 según el cumplimiento de las reglas. Los puntos de cada jugador se suman a los goles: 3 puntos recibe el equipo que hizo más goles y 1 el que menos logró.
Otra de las diferencias en el fútbol callejero es que los equipos son mixtos, compuestos por cuatro hombres y cuatro mujeres, acompañados por dos coordinadores, un hombre y una mujer. Desde su experiencia, Juan Burgos cuenta que así “se aprende a respetar a las mujeres y convivir en un ambiente sin violencia desde chicos”.

Mediación entre los equipos. Fotos: Gentileza Juan Burgos, coordinador Chigol.
Pasajes a Sudáfrica
En el festival Football For Hope, el fútbol es la actividad principal, pero no la única. A través de seminarios y encuentros, se busca que los participantes logren un intercambio cultural y que puedan aprender de la experiencia. Juan Burgos fue uno de los primeros monitores en Chile y cuenta que la idea es “rescatar muchachos con potencial y liderazgo, que necesitan la misma oportunidad que tuve yo para demostrar lo que son capaces de hacer”.
Al festival, que culmina con el torneo de fútbol callejero entre el 4 y el 10 de julio en el barrio de Alexandra, Johannesburgo, asistirán 32 delegaciones de todo el mundo. Se hospedarán en lugares seleccionados y financiados por la FIFA, pero cada grupo debe costear los pasajes a Sudáfrica. A pesar de los bingos y eventos que realizó la delegación chilena, no se logró reunir los 27 millones de pesos que necesitaban. Gracias a un préstamo de la FIFA finalmente pudieron viajar el domingo 27 de junio, pero cuando vuelvan deberán reunir dinero para pagar esta deuda.
Cuatro monitores viajaron con los ocho chicos, cuatro hombres y cuatro mujeres, quienes nos representarán en Sudáfrica. Los jóvenes tienen entre 15 y 18 años y viven en Cerro Navia, Puente Alto, Pedro Aguirre Cerda y Punta Arenas.
Fabián Zambelli, Jocelyn Vargas y Andrea del Río son tres de los líderes del grupo. Ellos viven en Cerro Navia y están a cargo de los “Chigolitos”: niños menores de 14 años que están ingresando en el sistema Football For Hope, por eso necesitan una tutoría y el ejemplo de personas que ya estén acostumbrados a esta experiencia.
Según Hewstone, se eligió a los chicos para viajar a Sudáfrica de manera democrática. En la organización seleccionaron a quienes tienen mayor progreso o potencial para aprovechar esta oportunidad en cuanto a su desarrollo personal, y luego votaron por los ocho más idóneos para la experiencia. Acá lo que menos importan son los parámetros futbolísticos.
En Sudáfrica, Fabián, Jocelyn, Andrea y los otros jóvenes, participarán en foros de discusión y actividades recreativas para estimular la interacción social y para que puedan conversar sobre los grandes riesgos que enfrentan en sus respectivos países. En esta ocasión, uno de los temas centrales será el SIDA, un grave problema entre los africanos.
Mientras todo esto sucede en Sudáfrica, en Chile la tarea principal de CHIGOL es lograr expandir el formato en todo el país para llegar a la mayor cantidad de jóvenes posibles y ayudarlos para que en el futuro se conviertan en los nuevos líderes de este proyecto. Para Juan Burgos, esta experiencia ha sido la oportunidad más enriquecedora de su vida y espera que muchos otros tengan a futuro la misma ayuda que él recibió.


Jugadores de Chigol junto a la selección chilena de fútbol
1 comentario Etiquetas: Chigol, Festival Football For Hope, FIFA, fútbol, fútbol callejero, Mundial de fútbol, Mundial Sudáfrica 2010, streetfootballworld
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