Reporteado por: MartĂn Venegas En categorĂa: Sociedad
El Cubo Rubik cumple 30 años de existencia. Le rendimos un homenaje con el testimonio de un joven que compite con su hermano para resolverlo.
Los regalos entre amigos hombres pueden ser tres: algo caro, un chocolate o una tontera. A mi hermano le tocĂł una tontera en su cumpleaños. Le dieron un Cubo Rubik. Mi papá se acordaba de cuando un amigo suyo le mostrĂł a principios de los ‘80 uno traĂdo de Estados Unidos, cuando allá estaban de moda. Contaba que su amigo podĂa resolverlo en pocos minutos gracias a su mente matemática. Mi papá nunca pudo hacerlo. ProbĂł con el cubo de mi hermano un par de veces, pero se distraĂa con los recuerdos sobre su amigo. DecĂa de Ă©l que usaba el cubo para conocer gente. Lo andaba trayendo, alguien se lo pedĂa para jugar un rato, le iba mal y despuĂ©s Ă©l le mostraba cĂłmo resolverlo. Yo no le creo eso de que le sirviera para conocer gente. Mi papá igual es bueno para cambiar las historias.
A mà me quedó dando vueltas eso de que las matemáticas ayudaran a ordenar los colores del juguetito. Soy tonto para muchas cosas: el fútbol, la música y el Play Station. Para el baile también soy malo, pero creo que eso es más normal. La cosa es que mi hermano es bueno para todo eso y me lo recuerda cada vez que puede. Yo soy mejor que él en los estudios, me saco buenas notas. En eso no competimos, porque nos parece algo demasiado serio.
Cuando supe lo del cubo pensĂ© “ésta es la mĂa, una tontera para ganarle a mi hermano donde puedo aplicar la ingenierĂa”. Suena sĂşper nerd, pero en verdad lo pensĂ© asĂ. Además, mi hermano igual andaba jugando harto con el cubito. Lo llevaba a la U para usarlo en la micro y lo dejaba en el baño, el lugar donde más concentrado dice poder estar.
Obviamente, probĂ© resolverlo al ojo. LleguĂ© a entender el funcionamiento y logrĂ©, en dos ocasiones, armarlo entero. Mi hermano lo habĂa hecho tres veces de tanto practicar. Lo que yo necesitaba era aprender a resolverlo rápido y en cualquier situaciĂłn, como los chinos de YouTube. Quitarle el cubo a mi hermano y resolverlo en un minuto. Por eso busquĂ© en Internet.
EncontrĂ© que se pueden hacer unas 43.252.003.274.489.856.000 combinaciones (me aprendĂ el nĂşmero para molestar a mi hermano cuando se demoraba mucho en salir del baño) y que el primer prototipo lo inventĂł un hĂşngaro de apellido Rubik, en 1974. Originalmente, era un modelo para explicar la geometrĂa en tres dimensiones, pero al año siguiente ya era un juego llamado “Cubo Mágico”. En 1980 empezĂł a exportarse con el nombre “Rubik’s Cube” a Estados Unidos. Me interesaron estos datos para parecer un especialista en el tema.
Siguiendo consejos de algunos foros desarmĂ© el cubo de mi hermano para entender bien su funcionamiento. Como rompĂ una pieza de adentro, lo dejĂ© armado sin esa parte en el mueble del baño, donde mi hermano lo guardaba. Apenas lo tomĂł se rompiĂł entero y me echĂł la culpa a mĂ, el Ăşnico que jugaba con Ă©l (a mi papá ya se le habĂan agotado los recuerdos sobre su amigo). ComprĂ© dos nuevos, uno para cada uno.
Me costĂł familiarizarme con la terminologĂa. Algunas expresiones venĂan de la geometrĂa, pero otras eran convenciones de la teorĂa, como que cada lado se llama segĂşn la primera letra de su nombre en inglĂ©s. F de front para el frente, U de up para arriba, etc. AsĂ no parece tan difĂcil, pero cuando a uno le dicen que haga cuatro movimientos con las instrucciones F²D’F’ la cosa se pone muy complicada. Peor aĂşn es cuando esos movimientos tienen que ser memorizados como algoritmos. Yo habĂa usado algoritmos en los ramos de programaciĂłn para la universidad, pero una cosa es enseñarle al computador y otra aprender uno mismo.
Siempre que cuento mi historia con el Rubik termino hablando de estos tecnicismos que dan la lata. Quizá el amigo de mi papá conocĂa gente porque no daba todas estas explicaciones sino que simplemente resolvĂa el cubo como si fuera un acto de intuiciĂłn.
Al final me aprendĂ seis algoritmos, secuencias de entre 8 y 18 movimientos cada una. Parece difĂcil, pero dedicándole tiempo cualquiera puede. Al final, es como convertirse en una máquina. De hecho son ellas las mejores para el Cubo Rubik, como esa que encontrĂł el Algoritmo de Dios, uno que soluciona el cubo en 23 movimientos o menos, sin importar el estado inicial del cubo. AprendĂ el sistema, armĂ© el cubo muchas veces ayudado por las instrucciones, hasta que me fue saliendo solo.
Una vez llegĂł mi hermano todo emocionado a mi pieza para mostrarme su cubo armado por quinta vez. Yo tenĂa el mĂo resuelto sobre la cama mientras veĂa tele. QuĂ© gran momento de humillaciĂłn. No supo quĂ© decirme. Me preguntĂł si era mi cuarta vez y le respondĂ que ya no llevaba la cuenta.
Dejaba el cubo armado en cualquier parte, como por casualidad, sin darle importancia para que mi hermano lo encontrara. Hasta que un dĂa me preguntĂł:
―Andas seco para el cubito ése. ¿Cómo lo haces?
―Sólo práctica. Igual que tú.
Tomó mi cubo, lo desordenó lo más que pudo y me lo entregó:
―A ver, ármalo ahora.
―No puedo, estoy ocupado.
―Nunca te veo armarlo.
ÂżLo haces con instrucciones? ÂżTutoriales de Internet?
TomĂ© el cubo, lo mirĂ© bien y empecĂ© a girar sus piezas. Debo haberme demorado unos 2 minutos. Él no podĂa creerlo. Fue mi gran momento de gloria. Finalmente le ganaba en algo estĂşpido que le importaba.
Tiempo después le conté. Fue una mala idea. Descubrió que no era estúpido mi logro por los estudios que lo sustentaban y lo consideró equivalente a mis buenas notas en la u y el colegio.
Ahora, a treinta años de la masificaciĂłn del Rubik y cuatro desde que aprendĂ a usarlo, trabajo en el “Blindfold Cubing”: en resolver el cubo con los ojos vendados. Hay que tener buena memoria. A lo mejor les enseñe a mi papá y mi hermano cĂłmo resolverlo con los ojos abiertos.
2 comentarios Etiquetas: Cubo Rubik, matemáticas, Objeto Cotidiano, Play Station
Jaja, buena!
wao k genial ha de haber sido eso … pero me preguntaba si me puedes pasar ese logoritmo tmb soy bueno en matematicas y se k podre memorizarmelo
mi msm es: diefro_i@hotmail.com