Reporteado por: Silvana Fuentealba En categoría: Tecnología
La instalación en Chile del telescopio astronómico más grande del mundo ha puesto sobre la mesa la existencia de una fecunda, pero poco conocida ciencia. Los astrónomos nacionales nacen de sólo siete universidades en todo el país y, sin embargo, lideran la tecnología y el nivel académico mundial.

Foto: Telescopio E-ELT / Pontificia Universidad Católica de Chile
El viernes 21 de mayo Néstor (22) aprovechó a concho el fin de semana largo: fue su primer carrete en lo que va del semestre. En estos últimos cuatro años ha tenido muy poco tiempo para carretear, porque se ha dedicado por completo a pensar, desglosar ecuaciones y resolver problemas que surgen a partir de noches de observación de los cielos chilenos.
A este estudiante de cuarto año de astronomía de la Universidad Católica a menudo le preguntan para qué le sirve estudiar esta ciencia. “Cuando te dicen eso, siempre hay alguien que lo preguntó antes. Se lo preguntó a un científico al que trató de loco, como a Einstein; y ahora todas sus investigaciones nos son útiles. Sin embargo, hay que formar un pensamiento en el que las aplicaciones pasen a segundo plano cuando se trata de entender el lenguaje de la naturaleza, que yo creo que es una cuestión mucho más bella”, comenta el futuro astrónomo.
El encargado de extensión de la carrera de astronomía de la misma casa de estudios, Nelson Padilla, expone que en total hoy ingresan a estudiar astronomía en Chile entre 100 y 150 alumnos, y la cuota para completar la cantidad de astronómos necesarios es de 300 a 400. Por lo que aún es un desafío que la carrera sea más conocida.
Todavía una nebulosa
Cielos despejados la mayor parte del año, tierras altas y muy baja humedad atmosférica son las razones que han hecho de nuestro país un lugar privilegiado para la observación de los astros. El norte, especialmente las regiones de Antofagasta y Coquimbo, acoge la mayor cantidad de telescopios del mundo y los mejores en cuanto a calidad, distribuidos en 5 grandes observatorios que abarcan el 33% de la superficie colectiva mundial de luz. La mayoría de estos centros de observación están bajo el amparo de instituciones europeas, estadounidenses y japonesas, como el European Southern Observatory (ESO), National Optical Astronomy Observatory (NOAO) y National Radio Astronomy Observatory (NRAO), propietarias de observatorios como SOAR, Cerro Tololo, Gémini, La Silla, Las Campanas o Paranal, por nombrar sólo algunos. A estos se sumarán próximamente ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) y E-ELT (European Extremely Large Telescope).
Es un amplio campo de estudio y trabajo que, sin embargo, es poco aprovechado por los chilenos. Según un censo realizado por la Sociedad Chilena de Astronomía, para el año 2009, había 456 alumnos estudiando la licenciatura en esa ciencia, al igual que Néstor, además de 154 egresados trabajando o realizando algún posgrado.
Estos profesionales salen de cuatro universidades que en Chile imparten la licenciatura en astronomía y ofrecen doctorados afines: la Universidad de Chile (desde 1966), la Universidad Católica (desde 1998), la Universidad de Concepción (desde 2010) y la Universidad Andrés Bello (desde 2010). Otras tres –Universidad de Valparaíso, de La Serena y Católica del Norte- dictan licenciaturas en ciencias con mención en astronomía.
Y aunque son pocos, los investigadores nacionales destacan por su nivel académico. “Nuestro país produce unos 300 artículos ISI por año en astronomía, es decir, unos tres artículos por investigador, muy superior a la media internacional que es de una publicación anual. Este excelente nivel de investigación incide en el nivel académico y de docencia”, explica Mario Hamuy, astrónomo de la Universidad de Chile.
Elisa Carrillo (26), egresó hace dos años de astronomía de la Universidad Católica del Norte. A su juicio, tuvo suerte de que a diferencia de otros pares que desconocían el verdadero campo de acción de la carrera, los suyos no tuvieron impedimento en la cursara.
Asegura que esto es porque hay un problema de falta de información en nuestro país. En su caso, cuando estaba en tercero medio sabía que le gustaba la ciencia, pero jamás había pensado siquiera que podía dedicarse a estudiar los astros. Esto cambió cuando a su liceo llegó un equipo de difusión de la Universidad Católica de Norte y le presentaron el observatorio que tiene la Facultad en el cerro Armazones, 130 Km. al sureste de Antofagasta. El entusiasmo fue inmediato.
Néstor, el estudiante de la UC, coincide en que el problema es la información. Por esto, lidera Física Itinerante, un grupo de difusión que integran 10 alumnos y que periódicamente visita colegios hasta los que llevan experimentos en busca de acercar la ciencia y la astronomía a los jóvenes.
En cuanto a las perspectivas laborales, Dante Minniti, profesor de la Universidad Católica, explica que los egresados pueden trabajar en universidades, observatorios y grupos de investigación que existen en Chile y el mundo. “Que yo sepa, ninguno de los que se recibió quedó sin pega. Trabajo hay. Lo que necesitamos es mucha más gente”, afirma.
Estrellas al alcance de la mano
Las ventajas de estudiar astronomía en nuestro país van más allá de tener cielos limpios. Los estudiantes y profesionales chilenos acceden al 10% del total de observaciones disponibles en los telescopios del país. Esto se traduce en unas 30 noches de visión al año, a las que se postula mediante concurso.
Mario Hamuy está a cargo del Comité Nacional para Asignación del Tiempo de Telescopio (CNTAC), organizado por la Universidad de Chile, el cual administra la observación de 20 de estos aparatos. Según explica, dos veces al año realizan un llamado para asignar las noches del año siguiente, en las que reciben entre 60 y 100 postulaciones, superando 2 ó 3 veces la capacidad de observación disponible. La asignación se otorga mediante la evaluación de los méritos científicos del proyecto de cada alumno. El costo de una noche de visión, por ejemplo en el observatorio Paranal, cuesta aproximadamente US$50 mil (más de $26 millones).
Además de estos cupos para utilizar los mejores telescopios del mundo, diversas instituciones ofrecen beneficios a alumnos y proyectos de investigación afines. La Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT) cuenta hace tres años con los Fondos de Desarrollo para la Astronomía Nacional. Según explica la directora del programa de astronomía de esta institución, Mónica Rubio, el Fondo Gemini-Conicyt y el Fondo Alma-CONICYT son beneficios concursables anuales por el equivalente a un millón de dólares, proyectos de divulgación y desarrollo de instrumentación astronómica, además de facilidades a alumnos para que participen en seminarios internacionales y realicen cursos de posgrado.
Elisa Carrillo, por ejemplo, ha aprovechado todas las ventajas de estudiar en nuestro país. Tras egresar de la Universidad Católica del Norte fue a Santiago a realizar un magíster en la Universidad de Chile. Su tesis, que defenderá en pocas semanas, se basa en la formación de regiones de estrellas. Para su estudio utilizó el radiotelescopio NANTEN2, ubicado en pleno desierto de Atacama, al cual ha ido 3 veces gracias al 10% de acceso nacional a esos observatorios. Además, en septiembre viajará a Alemania a hacer un doctorado que consiguió gracias a Becas Chile.
El Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), cuya total puesta en marcha se espera para el 2012, será el interferómetro más avanzado del mundo. La suma de sus 66 antenas, de 12 metros cada una, harán las veces de un sólo gran telescopio, cuya función será capturar ondas submilimétricas a las cuales no se ha tenido acceso antes.
A las tierras chilenas se unirá también la construcción del European Extremely Large Telescope (E-ELT) en 2011. Son 1.500 millones de dólares para poner en marcha los 42 metros de diámetro del telescopio óptico más poderoso del planeta. Las imágenes que obtenemos del universo corresponden a capturas de la cantidad de luz que emiten los objetos, por lo tanto, mientras más grande el telescopio, más cantidad de luz puede captar. Las dimensiones del E-ELT permitirán recibir la luz proveniente de objetos más lejanos y fríos y con una mejor resolución. La atmósfera es turbulenta, por lo que al ingresar la luz a la Tierra la imagen pierde nitidez. Con esta nueva técnica (tecnología de óptica adaptativa multi-conjugada), una serie de espejos presentes en el aparato se deformarán compensando así lo difuso de la imagen. “Es el proyecto más ambicioso de la humanidad en este tema”, sentencia Dante Minnitti, astrónomo de la Universidad Católica.
Mirando más lejos
A la infraestructura de punta que existe en Chile, se suman nichos de desarrollo tecnológico y académico. “Las ventajas chilenas están siendo aprovechadas de dos maneras: una para hacer investigación en astronomía y otra como una fuente de trabajo para profesionales chilenos. Lo interesante sería una tercera veta en la que universidades e industrias empiecen a trabajar en conjunto con nuestros proyectos para desarrollar instrumentación y protocolos”, propone Mónica Rubio, astrónoma y directora del Fondo de Desarrollo para la Astronomía de Conycit.
Para ejemplificar su propuesta, Rubio explica que las cámaras utilizadas en la observación de los astros trabajan con una gran suma de pixeles y por lo tanto necesitan manejar enormes cantidades de datos. Para lograrlo es necesario desarrollar distintos tipos de software. Es en esa área en la que Rubio invita a participar a los ingenieros y académicos nacionales. Los resultados de esta instrumentación pueden ser utilizables luego en productos de consumo masivo, como la telefonía y las comunicaciones. Es lo que ocurrió, por ejemplo, con los sensores CCD presentes en las cámaras de fotografía digital, encargadas de captar la imagen deseada, y cuyo uso primero fue mejorar las imágenes capturadas en el cielo.
Las herramientas, la tecnología y, sobre todo, el cielo, ya están disponibles para quienes deseen ampliar la mirada. Incrementar ahora el desarrollo académico, astronómico y tecnológico en nuestro país depende de la voluntad y la capacidad de innovación chilena, tal como las nuevas infraestructuras invitan a realizar los descubrimientos más importantes en la historia astronómica. Mario Hamuy lo grafica con nitidez: “Sólo estaremos limitados por nuestra propia imaginación para plantearnos las preguntas relevantes”.
12 comentarios Etiquetas: Astronomía, Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica, Comité Nacional para Tiempo Telescopio, Física Itinerante, Fondo de Desarrollo para la Astronomía Nacional, Observatorio Paranal, Sociedad Chilena de Astronomía, Telescopio, UC, Universidad Andrés Bello, Universidad Católica, Universidad Católica del Norte, Universidad de Concepción, Universidad de La Serena
[...] This post was mentioned on Twitter by Kilómetro Cero, Kilómetro Cero. Kilómetro Cero said: En Chile estará el telescopio con más alcance del mundo, pero no habrá suficientes astrónomos nacionales para usarlo: http://bit.ly/9F8CHV [...]
hola un ser humano común y corriente, será posible ir a observar aunque sea 5 minutos, no estufio nada de eso , amiedad!!… pero solo deseo observar 5 minutos,, otra cosa, hay chilenos en el Tololo?y si estudian, tienes posibilidad de trabajar en eso acá en su propio país? gracias
los cielos de la cuarta region son los mas hermosos yclaros en las noches puedes observarlas estrellas con todo su explendor y si es con un telescopio es maravilloso tube la experiencia de contemplar la luna desde los cielos de punitaqui y es una experiencia inolvidable.
Leo constantemente noticias en este portal de msn, y esta es una de las pocas noticias
que hacen estimular mi curiosidad, cuando estaba cursando octavo medio, me presentarón
un video que exponia la tecnologia que estaba vigente hasta el momento en relación a
la astronomia chilena(me gusto mucho) cautivado a mi persona por las sorprendentes imagenes que se mostraban en la pelicula. Ahora con su noticia, me reencanto y siento que voy por buen camino. En estos momentos termino mi ultimo año de educación física, el otro año estudiare para la Psu, terminare mi tesis, me titulare, dare la PSU nuevamente y creo que si me va BIEN, junto al gran conocimiento superficial que tengo de astronomia, tratare de hacer algo para por lo menos ayudar en el problema que
tienen con los” PROGRAMAS DE AYUDA” para cuantificar sus observaciones.
Saluda Bastián Orellana E.
que reconfortante ver un area dentro de la ciencia en donde no somos simples consumidores de lo que desarrolla el resto, aunque no deja de causar curiosidad que esten mas interesados en esto instituciones y fondos ajenos a nuestro pais, sea como sea, felicidades a nuestros astronomos que tienen la suerte de trabajar a la vanguardia, y quien sabe, y entre ellos se encuentra nuestro proximo nobel. a trabajar muchachos!!!!!
salu2
ICEa UTA (e)
Aparte de los centros de estudio y de investigación científica hay una cantidad importante de agrupaciones de aficionados y esfuerzos de pariculares que apoyan el desarrollo de la astronomía en Chile y su difusión masiva
Que bien! finalmente nuestros “genios “podran continuar con sus estudios e investigaciones en su propio pais,ya no seran” herramientas de progreso” para los otros grandes paises que siempre se los han llevado.
Hola,la verdad es que es muy interesante el tema pero como tambien dice el articulo la falta de estos profesionales creo yo no pasa por el desconocimiento sobre el tema, si no ademas se le suma la falta de oportunidades reales para estudiar una carrera como esta, te doy un ejemplo:¿que pasaria si un postulante pudiese entrar directamente a la universidad y que la propia carrera fuera el filtro? esto se da en europa . Alomejor estoy divagando con esta refleccion pero creo que ayudaria a sacar profesionale con vocasion y no por cuanto ganaran,esto lodigo para todas las carreras en general y asi el nivel de profesionales seria mas alto y por consiguiente elevaria el presupuesto anual pais.
Bueno no los aburro mas con mis pensamiento y ojala hayan mas profesinales viendo nuestro universo
Lo referido en este artículo es sin más un compendio de informaciones disponibles y ya conocidas en relación al tema. Quienes hayamos querido encotrar en él alguna información o referencia novedosa nos erncontramos una vez más con la misma sensación de que en esta materia lo único que se publica incluso de fuentes autorizadas, está al mismo nivel que toda la Internet; se cae así en la publicación y reiteración hasta el infinito de anécdotas.
El conocimiento puro, datos contundentes como los encontrados hace ya mucho tiempo en los medios, son los que hacen de este tipo de publicaciones algo atractivo para legos y entendidos por igual. El concepto de que la masa no va a entender sencillamente los temas más complejos es un axioma falso que ofende y no edifica.
Excelente, qué buena oportunidad para desarrollar en nuestro país este fructífero nicho que claramente puede traer muchas más recompensas que la formación de grandes profesionales.
Me gustaria que pusieran informacion e imagenes sobre Paranal =) esta en Antofagasta -Chile
Victoria, he tardado un poco en responder, pero con respecto a tu pregunta puedo decirte que efectivamente los chilenos tienen muchas oportunidades para trabajar en nuestro país. El hecho de ser el centro mundial en el tema, gracias a la existencia de todos esos observatorios de alta calidad, permite que los egresados nacionales puedan trabajar en investigación, en administración de los centros de observación, en docencia también. Las cosas por descubrir y la información que se obtiene en sólo una noche de observación es muy amplia; así que los astrónomos tienen pega para rato.
Saludos a todos y gracias por sus comentarios.