Reporteado por: Carolina Mascareño En categoría: Actualidad
Mientras la mayor preocupación de algunos universitarios es votar, para otros, es conseguir esos votos. Uno de ellos, César Valenzuela, ya no quiere figurar como lo hizo en plena “revolución pingüina”. Hoy sale a las calles a buscar adherentes para su candidato, Eduardo Frei. Mientras tanto, Andrea Balladares es de las generalísimas más jóvenes y omnipresentes de la campaña de Sebastián Piñera y tiene la misión de tomar nota de los sueños de los transeúntes.

Ilustración: Ricardo Corvalán
HEREDERO PINGÜINO
Banderas rojas y azules se toman la Plaza de Puente Alto a las 10 de la mañana. Un grupo de jóvenes medio dormidos aún, comienza su jornada de trabajo. Son la camada joven de adherentes de Eduardo Frei y ninguno de ellos supera los 30 años. En grupos de dos y de a tres comentan el frío que extrañamente hace un sábado veraniego, a una semana de haberse realizado la primera vuelta presidencial, mientras esperan la llegada de uno de sus cabecillas de la campaña: César Valenzuela, el mismo ex pingüino que en 2006 desordenó el panorama político cuando lideró la revolución secundaria más importante de este siglo. Con cuarenta minutos de retraso, Valenzuela sale impávido de la estación de metro. Camina con paso rápido para saludar con abrazos y apretones de mano al equipo de jóvenes que lo llama el “compañero Valenzuela”. Todos se reconocen por sus respectivas militancias.“¿Dónde se metieron los tres radicales que iban a venir?”, vocea alguien. “Ahí vienen los de la jota (Juventudes Comunistas)”, “por ahí andan unos PPD, perdidos”, responden voces anónimas.
César estudia Derecho en la Universidad Alberto Hurtado y a sus 20 años mantiene su preocupación por los problemas sociales, como militante activo que es del PS. “Todos los jóvenes que estamos aquí salimos a la calle porque creemos en la propuesta de la Concertación. Somos el único proyecto que puede incluir a la gente de izquierda; los DC y los comunistas no pueden regodearse”, argumenta. Más allá de los enfrentamientos valóricos entre los distintos partidos que respaldan al candidato de su preferencia, Valenzuela cree que la política debe mantenerse “en su justo margen”. “La primera vuelta fue ir a votar ¡y ya!, estaba preparando los últimos exámenes del año con mis compañeros”, dice. Para la segunda, en cambio, no se atreve a pensar qué hará si los resultados no favorecen a su candidato.
Por ahora, prefiere concentrarse en ordenar a la veintena de voluntarios que discuten qué actividad electoral se llevará a cabo ese sábado casi invernal. Entre todos deciden que el “puerta a puerta” queda descartado. “Llegar un sábado a las 11 de la mañana a golpear la puerta… ¡te la cerrarán en la cara, obviamente!”, exclama César, haciendo alusión a lo tarde que muchas familias empiezan su día los fines de semana.
Sea como sea hay que ponerse las pilas así que el equipo de entusiastas jóvenes se pone a trabajar. Cargando cajas con folletos algunos, otros repartiendo chapitas. César conversa con todos. Su misión es repartir a los transeúntes “pulseritas” de género que tienen bordada la frase de campaña “Todos con Frei”. Con una sonrisa dentífrica y harta coquetería en juego detiene a las señoras. “Ésta es la de los ’once poderes’. Mire, usted se la pone y se le arreglan todos los problemas”, les dice convencido, mientras amarra pulseritas a varias mujeres que le responden sonrientes.
Cuando ya no quedan manos por adornar, el grupo deja la plaza y emprende rumbo a una feria cercana. La comitiva, conformada por una veintena de jóvenes dirigentes de la Concertación, avanza por calle Balmaceda. El buen humor se manifiesta en los chistes internos que muy pocos entienden.
En la esquina de 21 de mayo con Balmaceda, este ejército freísta se divide. Valenzuela continúa conquistando a las abuelitas quienes rápidamente se rinden a sus encantos. Él no pierde ocasión para regalar folletos propagandísticos, dar la mano a quien se la pida cual candidato y sacarse fotos con algunos de los feriantes. “No tengo intenciones de ‘quemarme’ tan pronto, como los pingüinos que postularon a cargos. Mi prioridad es terminar mi carrera y que gane Eduardo Frei”, afirma.
LIBRETA EN MANO
En Ahumada con Huérfanos, los curiosos se aglomeran. Son atraídos por un stand encabezado por tres jóvenes que desafían el calor y la sed mientras reparten folletos con estrellas coloridas promocionadas como “la marca del cambio”, propaganda alusiva a la carta presidencial de la Alianza, Sebastián Piñera. Son todos parte del equipo juvenil que trabaja tras bambalinas por el candidato, siguiendo las instrucciones que les da Andrea Balladares quien, veinteañera y todo, es la coordinadora territorial de la campaña en la Región Metropolitana. La estudiante de derecho de la Universidad de Chile organiza ánimos y disposiciones de cientos de jóvenes comprometidos con la campaña, y como buena representante en terrero de sus convicciones, anda con un lápiz y una libreta en mano, tomando nota de los sueños y anhelos que los transeúntes le confiesan en distintas actividades electorales.
Andrea es de Chanco, pero se fue estudiar a Cauquenes. Su vocación por la política se remonta al colegio, cuando formaba parte del centro de alumnos y cuanta academia extraprogramática había ahí. Fue a los 18 que se incorporó a Renovación Nacional. “Cuando llegué a Derecho, me di cuenta de que tenía posibilidades que otros no tuvieron, se me abrieron puertas que a otros no y que era mi responsabilidad saber aprovecharlas”, dice.

Hoy está tan atareada como territorial, que incluso los domingos a las 10 de la mañana llega corriendo a la casona de Apoquindo con El Bosque, donde se emplaza el comando de Sebastián Piñera. Es su centro de operaciones, el mismo desde donde una vez instalada comienza a llamar a sus colegas que están ubicados en otros puntos del país, para supervisar que todo esté en orden. Luego, revisa, escribe y responde mails.
Los días de la semana la rutina se pone mucho más agitada. Vive metida en actividades de prensa, porque es de las que no se pierden las jornadas buscando votos en la calle con su equipo de voluntarios. Con este ritmo durante todo el 2009 fueron contadas las veces que pudo viajar a su ciudad natal, por lo que la gente del equipo se ha transformado, a la larga, en una suerte de familia. “(La esposa del candidato) Cecilia Morel, por ejemplo, es muy mamá con nosotros, de hecho siempre nos pregunta si nos explotan mucho. Se preocupa mucho por la gente que está trabajando en la campaña”, confiesa sonriendo.
El 13 de diciembre pasado, Andrea pasó la primera vuelta electoral en Chanco. Estaba inscrita allá, así que estaba obligada a viajar para votar. Por eso no alcanzó a regresar a Santiago para celebrar como hubiese querido el triunfo de su candidato sobre el oficialismo. Por todo esto, ya se programó para el próximo 17 de enero: sea como sea planea sufragar temprano para viajar y esperar los resultados en el comando, con toda su gente. “Tenemos claro que trabajamos para ganar. En caso de que así no fuera, nos levantaremos al otro día y volveremos a construir este sueño de un mejor país”, dice.
Pasa el tiempo y la “generalísima” sub 30 ni se fija en el reloj. Sonríe y atiende concentrada a las personas que en hilera esperan su turno para contarle sus anhelos, en el caluroso stand ubicado en pleno centro capitalino. Mitad vacilantes, mitad esperanzados, probablemente ellos ignoran que la joven que promete que su candidato cumplirá esos deseos apenas ha tenido tiempo para almorzar. “Pero no importa”, dice Andrea. “Se comerá cuando se pueda, no más. Lo primero es escuchar a la gente”, agrega segura. Mientras tanto, se corre el rumor de su presencia y más y más personas se acercan al puesto de campaña.

Fotos originales: Cristóbal Marambio. Fotomontaje: Karina Reyes


5 comentarios Etiquetas: Andrea Balladares, César Valenzuela, Chile, Eduardo Frei, elecciones, equipo sub30, jóvenes, jóvenes en campaña, Ricardo Corvalán, Sebastián Piñera, segunda vuelta
Muy buen texto!!!
Excelente trabajo equipo Km cero
Me gustó el contraste, el balance que hay, te quedó excelente.
SE LESOLVIDA QUIEN FIRMO LALEY LABORAL DONDE SE REBAJA AL 50% EL PRECIO DE LAS HORAS EXTRAS EL DIADOMINGO SE LOS RECUERDO FUE FREI.
EL SEÑOR FREI SE LLENA LA BOCA QUE LA CONSTITUCION FUE HECHA POR LA DICTADURA, LE RECUERDO QUE SI NO HUBIESE ESTADO MAS DEL 56% VIAJANDO EN SU MANDATO LA HABRIA PODIDO CAMBIAR. YA QUE EN 20 AÑOS DE LA CONCERTACION NO LA HAN QUERIDO CAMBIAR YA QUE LES FAVORECE EN LOS SUELDO DE LOS PARTIDOS POLITICOS Y SUS DIRECTIVAS AL IGUAL QUE A LOS SENADORES Y DIPUTADOS
Y EL PUEBLO QUE SIGATRABAJANDO Y SACANDOSE LA MUGREPARA QUE ELLOS PUEDADN SEGUIR ROBANDO
Estoy con el Topo excelente, Dios quiera gane Chile este Domingo, ya que de Chile no es dueno la Concertacion de ladrones, que ellos lo unico que son sobervios con ansias de poder se creen duenos de la verdad del pais de todo, siempre despresiando a la oposicion que no es menor, ellos llenos de odio con malas costumbres; Frei comparando a Sebastian Pinera con Dictador por favor, se quedo en el re pasado en el siglo pasado todo todo todo se lo sacan y hechan la culpa a la Dictadura ya ya muyyyy rayados, van a pasar 200 anos y van a seguir con la misma guitarra ya donde esta el progreso, por eso miles de personas creemos en Pinera y en el Cambio Verdadero, porque la concertacion no hizo ningun cambio real contundente por que recibieron el pais ya listo paimentado para el salto economico, el cambio que hicieron es la geografia en que le regalaron territorio a Argentina despues de que todo estaba para que no fuera asi, y seguro que ahora quieren regalar el norte a Peru y Bolivia, no tienen sentido ni amor Patrio, no reconocen sus errores son un asco, Espero este domingo ser Feliz sentirme mas Chilena como antanos, VIVA CHILE
SE VIENE CABROS EL FIN DE LA CONCERTACION , Y SE IRAN LOS VEJESTORIOS LADRONES QUE, HAN CHUPADO LA SANGRE DE TODOS LOS CHILENOS, VENDIENDO LA POMADA QUE “VAMOS A ESTAR MEJOR” SAALEEE PA YAA A OTRO PERRO CON ESE HUESO.