Reporteado por: Carolina Mascareño En categoría: Sociedad
El popular mercado floral, ubicado a orillas del Mapocho en Independencia, es paso obligado de quienes quieren comprar coronas o ramilletes frescos, armados según las técnicas heredadas de los primeros floristas, para acompañar la alegría y el pesar de los santiaguinos. Hoy, ellos viven su propia odisea: derrumbarán el viejo edificio para convertirlo en un “mall de las flores”.

Foto: Juan Pablo Echenique
“Saliendo de la estación, a mano derecha y cruzando el puente, la encuentra al tiro”, explica un guardia de la estación de Metro Cal y Canto la ruta para encontrar el punto más florido de la capital.
El olor de las cebollas y del cilantro recién picado del Mercado Central, la basura y los perros que deambulan por el sector, adornan los costados del amurallado río Mapocho. El rumor de las aguas turbias hipnotiza a los transeúntes, a medida que recorren los puestos de fruta y ropa barata “para toda ocasión” que funcionan en el puente. Al atravesarlo, quedan atrás los edificios y los comercios chinos del centro de Santiago.
En una suerte de transición, se desemboca en un mundo en donde conviven verduleros, taxistas que ofrecen viajes a Colina, carniceros que mientras escuchan las penas de amor de la “caserita” limpian las patas de pollo que ella ha comprado y toda clase de comerciantes que pueblan los pasillos del Mercado. El griterío y el trajín de los vendedores contrastan con el silencio casi sepulcral que se ha ido apoderando del local vecino de la Pérgola Santa María donde cada día, según los floristas, llegan menos clientes.
Los clásicos no mueren
Esta no es la primera vez que los floristas ven transformado su colorido imperio. En 1944, las vendedoras de la Pérgola de Santiago fueron desalojadas, debido a un plan de ensanchamiento de la Alameda.
Este acontecimiento inspiró a Isidora Aguirre para crear el clásico que llevaría a las tablas la historia Carmela, una huasita recién llegada a Santiago. La Pérgola de las flores se convirtió en el éxito teatral de los ‘60. La comedia musicalizada se reestrenará durante Santiago a Mil, en el Festival Teatro al Aire Libre de la Corporación Cultural San Ginés, los días 20 y 27 de enero. Con 17 actores en escena, baile y música en vivo, esperan conmemorar los 50 años de la clásica obra que representa lo que ha sido históricamente la Pérgola de las Flores.
El santuario urbano de las flores.
La Pérgola es un lugar donde se mezcla la belleza, la alegría y el dolor. Está ubicada en Avenida La Paz, en un edificio de paredes amarillentas. Es ahí donde, entre pétalos, voceos, maceteros y arreglos florales van adquiriendo vida los ramos y coronas que acompañarán a los que se despiden y a quienes recién saludan a la vida.
Marcelo Romero es el vicepresidente del sindicato de los floristas de la Pérgola, cuenta que las personas acuden a buscar una ofrenda floral para los familiares o amigos fallecidos, o los papás orgullosos pelean por llevarse el ramo más bonito para recibir a los nuevos miembros de sus familias. “Hay que usar mucho la sicología, para atender a la persona que viene contenta porque le nació un hijo, o el que viene triste porque se le murió el papá. El cambio se da en cosa de segundos y uno tiene que adaptarse a eso”.
La tradición se reinventa y las máquinas socavan la memoria.
Las faenas de remodelación de la Pérgola han comenzado. Varios vendedores se quejan de que los trabajos les han espantado la clientela. “Con el cierre de los estacionamientos no viene nadie. Ud. ve, está vacío a esta hora, cuando antes siempre teníamos harta gente comprando”, alega uno de ellos, cerca del mediodía.
El ánimo de la mayoría está “delicado”, según dice Marcelo. El proyecto bicentenario que remodelará el edificio para el 2011 ha generado sentimientos encontrados. Mientras se realizan los preparativos para la inminente demolición, los ánimos chocan, varios locatarios andan cabizbajos, temerosos, disputándose a los compradores.
“Siempre hemos vivido con la incertidumbre de que nos van a sacar, de que nos van cambiar o mandar para el cementerio, porque estos locales los arrendamos a la Municipalidad de Santiago. Ahora, por fin, vamos a concretar el anhelo de transformar la Pérgola en un edificio más moderno”, declara Marcelo Romero. Llegarán guardias de seguridad y los vendedores ocuparán el primer piso, mientras que los que dan vida a las coronas se instalarán en el segundo.
El pergolero: un oficio de muchas caras y colores.
La cuarta generación es la que hoy se encarga de mantener vivos los puestos de la Pérgola. En el pasado, varias familias se instalaron y sus descendientes fueron aprendiendo el arte de entrelazar tallos para montar las coronas.
Arturo González, el “pergolero de los famosos”, recuerda cuando llegó a trabajar a la Pérgola, para poder ayudar a su familia. Con voz grave y muy serio, cuenta que el primer día que puso un pie en el suelo húmedo y cubierto de hojas, se “enamoró de las flores”. Aprendió de a poco, como todos los que ahora trabajan y administran locales. Primero, tuvo que encargarse de ir a dejar coronas y cojines a pedido. Luego, pudo dedicarse a trabajar los arreglos, hasta que juntó la plata para poder tener su propio puesto. “Todos los días llego a las nueve y me voy a las doce de la noche. No fue fácil llegar a tener lo que tengo hoy”, explica, describiendo los distintos roles que hay que cumplir para llegar a ser un florista de tomo y lomo.
Marcelo Romero, después del colegio, se iba a mirar cómo su abuelita, la recordada Rosa Barrales, cortaba rosas, crisantemos y siemprevivas. “Después de los diez arreglos que uno echaba a perder, empezaba a tomar forma uno bien hecho”, comenta en broma. “Trabajar con flores es una terapia, te relaja y según el estado de ánimo es cómo va quedando un arreglo. Así uno establece una relación con las flores como un hombre con una mujer: ninguna es igual a la otra y hay que tratarlas con cariño y cuidado”, reflexiona románticamente este florista.
La competencia entre los locatarios es otra de las espinas que se esconden tras los tarros de pintura convertidos en maceteros de rosas y dalias. Para mantenerse vigente, cuando fallece algún personaje destacado, Arturo se pone su tenida dominguera y en representación de todos los “pergoleros”, se acerca a los familiares “con mucho respeto”, para ofrecerles el conocido homenaje de lanzar pétalos de rosas al carro fúnebre que transporta al difunto. Felipe Cruzat, Julio Martínez y el General Bernales han sido algunos despedidos con honores florales. En la pared cuelga un canasto de mimbre que utiliza en estas ceremonias. “No es algo que se improvise, en ese cesto van 12 kilos de pétalos que seleccionamos para cuando pase la carroza”, apunta.
La Pérgola se renueva. Ya no está la señora “Chirigua” ofreciendo flores a las caseritas, o la madre Teresa, otra de las floristas más conocidas, que falleció en 2009. Los nuevos cultores de este oficio, sin embargo, valoran la tradición de llevar un consuelo o una alegría de fragancias a otros. “Para mí, la Pérgola lo es todo. Aquí crecí, aprendí a ser persona, a conocer el arte de las flores. Es algo maravilloso, ojalá que alguno de mis dos hijos continúe con esta tradición tan hermosa”, concluye Arturo, mientras pone todo su empeño en dar los últimos toques a un cojín de flores blancas y carmesí que una familia le ha encargado.

Foto: Juan Pablo Echenique

Fotos: Juan Pablo Echenique

Foto: Juan Pablo Echenique

Foto: Juan Pablo Echenique

Fotos: Juan Pablo Echenique

Foto: Juan Pablo Echenique

Foto: Juan Pablo Echenique

Foto: Juan Pablo Echenique
15 comentarios Etiquetas: carolina mascareño, Juan Pablo Echenique, La pérgola de las flores, Pérgola santa María, San Ginés
Muy lindas las fotos. Me encanta tu pluma es muy poética y descriptiva. Felicitaciones.
Estan increibles las fotos!!
felicitaciones
estan increíbles las fotos!! no conocía la pergola.
felicitaciones!
Buen reportaje, y me gustaron mucho las palabras que se leen en la última foto…
LAS FOTOGRAFIAS DE JUAN PABLO ECHENIQUE SON TODO UN POEMA . EN CUANTO AL RELATO DE CAROLINA , ES EMOCIONANTE E ILUSTRATIVO DE LA HISTORIA DE LA PERGOLA. LOS FELICITO A AMBOS.
Es un honor conocer la pergola a traves de esta hermosas fotos, hemos ido muchas veces a Santiago pero jamás nos hemos atrevido a incursionar por esos lados para conocerla lamentablemente.
Jamás voy a olvidar cuando por primera vez en televisión vi la obra de “La pergola de las flores” y esa es la idea que tengo del lugar.
Imagino que los cambios son buenos y espero que queden comodos en el nuevo espacio que van a tener.
Les saludo desde el norte de Chile, Antofagasta.
Me parece bien el mall de las flores en primer y segundo piso ,pero no saquen a los pergoleros de su lugar, ya no hay quien haga una canción para ellos.
Hermosa nota y fotos! Soy uruguaya y viví por 3 años en Santiago. Pasaba por la pérgola los miércoles, día en que iba a comprar a la Vega. Lindos recuerdos y memorias de olores a flores mojadas. Espero que no se pierda el espíritu y ambiente de la pérgola por una “modernización”.
La Pérgola es más que un lugar, es vida, es fragancia.
El texto es excelente y las fotos muy bonitas.
Que buena reseña
Espero que los aires de modernización, no quiten el vaho melacólico y pintoresco que caracterizan a la pérgola
Muy lindas las fotos. los felicito, yo soy nieta de Marta Cartagena una de las fundadoras de la pérgola,cuando estaba en la Alameda, toda mi familaia aún pertenece a la pérgola Santa María, es por eso que realmente se aprende a querer ese lugar.Felicitaciones por el reportaje
Fotos extraordinariamente buenas….. texto excelente, poetico y refleja muy bien al lugar y su alma. Este tipo de fotos y de textos, son los que debieran estar en los libros y revistas que hablan de Chile. ¡ ¡FELICITACIONES ! !, así, con mayuscula….
Realmente la pergola es muy buena, mi madre trabajo mucho tiempo ene se lugar y la mayoria la conoce, gracias a todo lo que aprendio trabajando con las flores que hoy en dia que ya no vive en santiago tiene su propio local de flores y asi esta logrando salir cada dia pmas adelante, yo tambien en algun momento trabaje con ella en la pergola realizando especialmente ramos de copihues para el día de la madre y el de la pergola es muy especial por que cuando alguien tiene problemas son personas muy unidas con tal de ayudar al otro, por otro lado me preocupa que la saquen de ese lugar ya que para mi el sector de mapocho me trae muchos recuerdos bueno de hecho yo tambien vivia al frente de la pergola Santa Maria, y tambien me preocupa por donde van a instalar a los locatarios mientras se construye ese “super edificio ” que a mi parecer hara desaparecer el verdadero espiritu y toque de melancolia junto con alegria que tiene la PERGOLA SANTA MARIA.
hermosas tus fotos.
espero leas mi consejo:
tengo 31 años y naci en la pergola santa maria, mi madre MARIA UBEDA “CHIRIGUA ” ya fallecida hace 9 mese una de las ultimas antiguas de mapocho y mi padre Hugo Vallesteros, valores que disfrutaron de la epoca mas linda de la pergola, cuando todos eran unidos y una familia, bueno te podria contar muchas cosas mas…………
SACA MAS FOTOS, SI TE FIJAS NO HAY MAS ANTIGUAS, YO BUSCO Y NO ENCUENTRO.
es la reventa del ayer a los dueños del dinero de hoy. el pasado se desviste como todas las actividades del dinero facil .esta en la tv catolica ,la del s. $ ,la de los grupos $$$,y la del estado. VIVIMOS en la sociedad que su himno es la letra del tango CAMBALACHE. Lo vemos con cuantos desconocidos que buscan fama solo con piel .y muy pocas neuronas bajo sus cabellos. Lindas fotos felicito ese arte de no dejar morir el pasado y renacer en la conciencia de los que lo han olvidado.