Reporteado por: Alejandro Bruna En categoría: Tiempo libre
Marcaron pauta en el mundo del teatro por la crítica social que postularon en su momento, pero estas obras siguen teniendo resonancia hasta el día de hoy. Para el Bicentenario se reestrenan en Santiago a Mil, y en algunos casos hasta actúan algunos actores del elenco original.

Foto: Valentino Saldivar
Topografía de un desnudo: La muerte y el vagabundo
Hay un muerto en escena y un detective que investiga la causa de la defunción. Luego no mucho importa – es sólo un vagabundo. Sin embargo, en Topografía de un desnudo las cosas no son lo que aparentan, pues en verdad se está encubriendo el asesinato de un dirigente político, en un mundo donde los muertos dialogan con los vivos y todo oculta una razón mayor. Topografía de un desnudo, de Jorge Díaz, fue transgresora en su estreno en 1967, por la crítica sobre la importancia entre estrato social y la muerte. Esta vez el montaje queda a cargo de Alexis Moreno, con las actuaciones de Alexandra Von Hummel, Marcelo Alonso y Tamara Acosta, entre otros, quienes darán vida a la obra inspirada en un hecho real de 1963: la matanza de mendigos en Guanabara, Brasil, cuando gobernaba Carlos Lacerda.
Dónde: Sala Agustín Siré.
Cuándo: 8-10; 12-16; 18 y 19 de enero. 21 hrs.
Cuánto: General $5.000. 25% de Descuento (Club La Tercera o Movistar) $3.750. Estudiante y 3ª edad $3.000.

Foto: Juan Francisco Somalo
Historia de la sangre: El flaco y sus musas
Alfredo Castro se consagró como director con su Trilogía Testimonial de Chile, y en 1992, con la segunda parte, Historia de la sangre, presentó a una jovencísima Paulina Urrutia y una no tan conocida Amparo Noguera en roles que deslumbraron a la crítica. Hoy, en la reposición de la obra, el director regresa de la mano de sus dos musas: Noguera y Urrutia retoman sus roles en dos de los seis monólogos entrecruzados, testimonios narrativos de asesinos que mataron por amor. El elenco lo completan Maritza Estrada, Francisco Reyes, Rodrigo Pérez y Pablo Schwarz, quienes personifican a los otros asesinos que narran su historia de deseo. Una obra donde la sangre de un asesinato cuenta historias de secretos, placer y culpa.
Dónde: Teatro La Memoria.
Cuándo: 25- 31 de enero. 21 hrs.
Cuánto: General $5.000. 25% de Descuento (Club La Tercera o Movistar) $3.750. Estudiante y 3ª edad $3.000.

Foto: Valentino Saldivar
Cinema utopía: Visionado teatrero
El cine que pone a prueba una utopía, con un contraste no tan lejano entre sociedades y formas de ser. Eso planteó en 1985 Ramón Griffero con su Cinema-Utoppia, obra ambientada en 1946 en donde un grupo de personas asisten al Teatro Valencia a ver la película “Utoppia”. Los espectadores tienen sueños simples y viven aferrados a sus rutinas de trabajo y de vida, y la película los remueve de este sopor, pues la cinta está ambientada en los ochenta, en un espacio marginal en Europa. El arte cinematográfico se une y compleméntalo que pasa en paralelo en la platea de los espectadores, haciendo cuestionar no sólo el estilo de vida que llevan, sino también a proyectarse a un futuro menos utópico y más real.
Dónde: Sala Antonio Varas.
Cuándo: 3-16; 18 y 19 de enero. 21 hrs.
Cuánto: General $5.000. 25% de Descuento (Club La Tercera o Movistar) $3.750. Estudiante y 3ª edad $3.000.

Foto: Escuela de Teatro PUC
Lo que va quedando en el camino: Isidora Aguirre, sin música
Más conocida por La pérgola de las flores, el alegre y cómico musical de la relación entre unas floristas y la socialité criolla, la dramaturga Isidora Aguirre siempre mostró una marcada veta social, que se ve en la mayoría de sus obras de una forma u otra. La más explícita es Lo que va quedando en el camino. Aguirre escribió sobre el levantamiento y masacre de campesinos en Ranquil, en 1934, con una estructura coral y usando testimonios reales de las víctimas de la matanza, en un hecho tan macabro como conmovedor. Estrenada en 1969, el montaje tuvo reacciones mixtas, pues el tema del derecho de la propiedad suscitaba argumentos candentes de los diversos espectros sociales en ese momento.
Dónde: Sala Antonio Varas.
Cuándo: 3-16; 18 y 19 de enero. 21 hrs.
Cuánto: General $5.000. 25% de Descuento (Club La Tercera o Movistar) $3.750. Estudiante y 3ª edad $3.000.
Lo crudo, lo cocido y lo podrido: En un bar de mala muerte…
Tres garzones reviven glorias pasadas en un deteriorado restaurant acompañados de una cajera de lengua mordaz y ácida. Esa es la base de Lo crudo, lo cocido y lo podrido, obra de Marco Antonio de la Parra que causó revuelo en 1978, llegando a ser calificada como “obscena y grosera”. En el montaje se desarrolla el tema de la decadencia social, donde viejos valores pierden el sentido y el absurdo toma las riendas del juicio de los personajes. Así, el decadente restaurant se convierte en un espacio de reminiscencia, un ambiente de encierro y sofoco del que es difícil de escapar, aludiendo al mundo opresivo que se entreteje en el Chile de hoy. Los mozos en verdad son parte de la Orden de la Garzonería Secreta, abocados a ajusticiar a líderes políticos por ser oscuros y mediocres, sin darse cuenta que ellos mismos presentan los rasgos que dicen odiar.
Dónde: Teatro Universidad Católica. Sala 1.
Cuándo: 3-10; 13-16 y 18-21 de enero. 20 hrs.
Cuánto: General $5.000. 25% de Descuento (Club La Tercera o Movistar) $3.750. Estudiante y 3ª edad $3.000.
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