• Ir a MSN Chile
  • Messenger
  • Hotmail
  • Iniciar sesión
  • Entretenimiento
  • Noticias
  • Especiales
  • Video
  • Km Cero
  • Salarios
  • Verde
  • Deportes
  • Especiales
  • Inglés en línea
  • MSN Música
  • MSN en Concierto
  • MSN Discos
  • Tiempo
  • El ojo en la noticia
  • Salud
Ir a MSN ChileUniversitarios
km cero
  • Home
  • Actualidad
  • Sociedad
  • Tecnologa
  • Tiempo libre
Destacados: Conciertos en octubre • Ulises • Periodismo humano • Blink 182 • Circus Rock

Noticias

6 votos
Muros que dividen historias

Reporteado por: V. Luco, M.J. San Martín y L. Echeverría En categoría: Actualidad

Mientras en Alemania este 9 de noviembre se celebran dos décadas de la caída del muro de Berlín, el mundo observa la construcción de nuevos bloques de concreto que vuelven a separar vidas. Conoce el testimonio de algunos alemanes del este, quienes recuerdan con nostalgia y alegría aquella fría noche de noviembre que significó el inicio de la reunificación germana.

Foto: Markus Screiber/AP

Foto: Markus Screiber/AP

En una helada noche del 9 de noviembre de 1989, el anuncio se hizo oficial: la República Democrática Alemana permitió el tránsito hacia el lado Federal. Diez minutos después, miles de berlineses, con piedras y martillos empezaron a destruir el muro que había separado muchas familias y dejado tantas historias inconclusas. Ello cimentó el camino para la reunificación del país, el quiebre de la URSS y el fin de la guerra fría.

20 años después, casi mil piezas de dominó caerán desde el cielo, una a una, en Berlín este 9 de noviembre en el “Festival de la libertad”. Así, reunidos en la puerta de Brandenburgo, los alemanes festejarán la caída del muro de Berlín, símbolo de la guerra fría y que dio los primeros golpes para acabar con la ruptura político-social de su país.

No obstante, la experiencia de Berlín no sepultó la posibilidad de nuevos muros en el mundo. El cierre de las fronteras y la reducción del flujo de personas en pleno proceso de globalización, por más paradojal que suene, está cada día más vigente. Seguridad interna, control al narcotráfico y  barreras a inmigrantes ilegales, son algunas de las justificaciones para obstruir y dividir nuevos espacios y poblaciones.

Foto: Ahn Young/AP

Muro en Corea. Foto: Ahn Young/AP

Dos países, una misma raza
El 26 de septiembre de 2009 lágrimas cayeron de los ojos rasgados de Lee Jung-ho: por primera vez en 57 años podía volver a ver a su hermano, Lee Kwae-seok de 79 años. Según el New York Times, él fue uno de los cien afortunados surcoreanos “sorteados por el gobierno” para cruzar la línea divisoria con Corea del Norte y poder visitar a sus parientes por un período de tres días.

Por más que los habitantes de las dos Coreas hablan la misma lengua, comparten la misma raza y la misma historia, Corea, al fin de la segunda guerra mundial fue dividida en dos: el norte apoyada por la URSS, y el sur respaldada por EE.UU. La guerra de Corea de 1950, enmarcada en las odiosidades de la guerra fría, no hizo más que profundizar la grieta entre ambas. Como parte del armisticio, en 1953 se formó una zona desmilitarizada alrededor del paralelo 38, una franja de cuatro kilómetros que recorre los 246 kilómetros de frontera. En ella sólo circulan militares vestidos de trajes verdes oscuros, que con un arma en las manos defienden una de las puertas de entrada de su país.

Un mundo entre rejas

Otros cercos terminados o en construcción:
En zonas protegidas de Irak contra el terrorismo
Entre Irlanda del Norte e Irlanda del Sur
Entre Botswana y Zimbabwe
Entre Brunei y Limbang
En Ceuta y Melilla (España), contra la inmigración africana
Entre China y Corea del Norte
Entre Malasia y Tailandia
En India contra la inmigración de Bangladesh
Entre Irán y Pakistán
Entre Kazajistán y Uzbekistán
Entre Sudáfrica y Mozambique
Entre Irak y Kuwait
Entre Arabia Saudita y Yemen
En Egipto contra el terrorismo
Entre Turkmenistán y Uzbekistán
Entre los Emiratos Árabes Unidos y Omán
Entre Uzbekistán y Afganistán
El muro marroquí que lo separa con el Sahara Occidental

Foto: Alvaro Barrientos/AP

Muro entre Ceuta y Melilla. Foto: Alvaro Barrientos/AP

Foto: Brennan Linsley/AP

Muro entre Palestina e Israel. Foto: Brennan Linsley/AP

Entre Palestina e Israel
En 2003 el gobierno de Israel decidió impulsar un “programa contra el terrorismo”. Para esto, comenzó a construir un cerco de 723 kilómetros de alambre y concreto, a través del límite entre su Estado y Palestina. Sin embargo, en este territorio, actualmente israelí, viven tres millones y medio de palestinos quienes denominan a la barrera como un “muro de segregación racial”. Invocando las dificultades topográficas de erigir el cerco en el espacio original, la construcción empezó a  internarse en Cisjordania, ocasionando la pérdida de tierras de la población palestina.

En 2004 la Corte Internacional de Justicia de La Haya declaraba que el muro -en su sección del “territorio ocupado”- viola la legislación internacional y atenta sobre el derecho a la autodeterminación palestina y al derecho de movimiento. Según Andreas Feldman, subdirector del Instituto de Ciencia Política de la Universidad Católica, la controversia revela dos derechos en colisión: el derecho del Estado israelí a cautelar su población contra la libre circulación de las comunidades palestinas. Sin embargo, Israel desconoció el fallo y continuó la construcción del muro, del cual le resta la mitad. En el camino modificó la ruta: un 8,5% se adentraba en “territorio ocupado”, 27.520 palestinos quedaban atrapados en el lado israelí de la barrera.

En la barrera existen 66 puertas de control, pero no todas abren las 24 horas. El muro dificulta el acceso a las fuentes de agua y los servicios de salud y educación. Según Amnistía Internacional, “un desplazamiento de diez minutos lleva varias horas debido a que las personas deben rodear los enclaves o esperar en una de las entradas de la valla. Las personas se están quedando cada vez más aisladas”. Las esperas en la reja pueden durar incluso 10 horas, según la ONU.

En Bartaa, en la parte norte del Estado de Israel, Aisha (25), una refugiada palestina que no quizo dar su verdadero nombre, no pudo llegar al hospital que se encontraba al otro lado de la reja, para su segundo parto, según la ONU. Ella gritaba, pero el guardia nunca la escuchó: “Me cansé tanto en la reja, que preferí morir en mi casa que ahí. Por eso volví a la casa… siento que no hay más esperanza. La situación sanitaria en este pueblo es compleja: no hay servicios médicos en el poblado. Sólo cuentan con un kit de emergencias de la Unicef con guantes, gasa y algunos instrumentos.

Para el sociólogo Manuel Tironi, las imágenes, la prensa, la televisión y las remesas, son formas de intercambio que el muro no frena. “Lo importante es no quedarse en el efecto directo que tienen estos muros, sino que entender que la realidad se filtra por otras partes”, afirma el profesor de la Universidad Católica.

Foto: Lionel Cironneau/AP

Caída Muro de Berlín, 1989. Foto: Lionel Cironneau/AP

Memorias del este

Tras el telón de acero, Malte Sieber (47), periodista que entonces tenía 27 años,  ni siquiera pensaba en la Alemania Occiental. “Era otro país. Imagínate que de un día para otro Chile decidiera unificarse con Argentina”, aclara. Malte vivía en Berlín a 200 metros del muro en el lado oriental. Él era dirigente en la Universidad de Humboldt y estaba organizando un diario estudiantil: el Un Aufgefordert (o Sin Permiso). “La gente reclamaba por la libertad de viajar, la libertad de expresión, la libertad de planificar su vida”, recuerda. Ni siquiera se tocaba el tema de la reunificación.

Cuando cayó el muro, él se encontraba en el campus ajustando los últimos detalles de un referéndum estudiantil que se realizaría al día siguiente. De salir aprobado, éste les permitiría crear por primera vez un centro de alumnos e influir en la toma de decisiones dentro de la Universidad. A las doce de la noche, Malte llegó a su casa y encendió la radio. “Sonaba como algo que sólo afectaba a la gente que quería irse al lado occidental”, admite.

Pero en la mañana siguiente, se encontró con la sorpresa de que casi nadie había ido a la votación que organizó. “Se habían ido a pasear al otro lado de Berlín”, cuenta Malte con un dejo amargo en su voz. El mismo día, él tomó su bicicleta y en compañía de su novia se fue a conocer por primera vez el otro Berlín. “Fue un choque cultural bastante fuerte”, agrega.

Nunca imaginó que  las calles que terminaban en la cara del muro, continuaban del otro lado con el mismo nombre, pero con un reflejo colorido e inverso de su realidad. Las chicas vestían calzas de neón y los chicos zapatillas Nike y jeans Levis. Los edificios limpios y bien pintados sujetaban carteles con un ícono de la sociedad de consumo: Coca-Cola. Malte volteó la cabeza para ver su realidad en blanco y negro. Los edificios grises, calles con hoyos  y sus compañeros con pantalones de mezclillas gastadas y camisas de cuadrillé.

Nicole Schliebe tenía apenas 8 años cuando cayó el muro. Así como Malte, vivía en Alemania del Este y no entendía por qué todos en su casa veían tanta televisión la noche del 9 de noviembre de 1989. Algo ocurría pero no sabía qué. Pocos días más tarde sus padres viajaron por primera vez a Berlín Occidental tras la caída del muro. Quedó a cargo de su abuela, que nerviosa y ansiosa al mismo tiempo, no dejaba de mirar los especiales informativos de la televisión. “Habían muchos cambios en el país, pero nunca me hablaron de política en mi casa”, dice Nicole.

Esa noche sus padres volvieron con regalos desde el oeste para ella. “Los juguetes y sus envoltorios eran mucho más coloridos que los de la Alemania Oriental. Eso era algo extraño, pero también emocionante para mí. Luego, me acostumbré muy rápido y fue de alguna manera como un paraíso. Recuerdo que me gustó mucho mi primera Barbie”, comenta emocionada. Es que, hasta entonces, en Alemania occidental se vendían productos nunca antes vistos por los orientales.

Pese a que el oeste se presentaba como una colorida tentación, había mucha gente en Berlín oriental que no se quería ir ni unificar con la Alemania capitalista. Entre ellos estaba Malte: “Queríamos mejoras en lo que ya teníamos”, asegura. En la RDA había una promesa de Estado socialista donde no existía la cesantía. Según Malte, ellos no estaban preparados para la competencia. En Humboldt habían sólo diez estudiantes de germanística como él; en Berlín occidental, quince mil.

Su Estado era fuertemente subvencionado, lo que implicó que incluso tomarse una cerveza en Alemania occidental le era prohibitivo. “Encontrarme con que el dinero ocupaba un lugar en mis pensamientos diarios me molestaba mucho. Sentía que estaba perdiendo el tiempo”, asegura Sieber con una fuerte nostalgia por la patria socialista.

Foto: Lionel Cironneau/AP

Caída Muro de Berlín, 1989. Foto: Lionel Cironneau/AP

Bookmark and Share

3 comentarios Etiquetas: 20 años caida del muro de berlín, Berlín, Corea del Norte, Corea del Sur, Festival de la Libertad, Israel, Muro de Berlín, Nuevos Muros, Palestina

Deja tu comentario ↓ 3 Comentarios en “Muros que dividen historias”

  1. aAron Viernes, 5 de Febrero de 2010 a las 21:19

    *”$%&$&(/·$ spanish

  2. aAron Viernes, 5 de Febrero de 2010 a las 21:20

    why yhey did that we have not done somethig wrong

  3. La re-ocupación de Berlín | km cero Jueves, 20 de Mayo de 2010 a las 18:43

    [...] la división de la ciudad, el aeropuerto quedó en la República Federal Alemana,  dentro del cuadrante que correspondió a [...]

Deja tu comentario!

publicidad

Video

<a href="http://video.latam.msn.com/?mkt=es-xl&vid=8cb22753-db85-41cb-ac98-f1d54ec4098b&from=es-xl&fg=dest" target="_new" title="Taxista causa furor imitando a Michael Jackson">Taxista canta como Michael Jackson</a>

Comunidades

windows live

twitter

twitter
  • Los + votados
  • Últimos comentarios
  1. Plata por dar lata
  • Felipe Compagine en: Destination: Cuba
  • ana en: Marcha a domicilio
  • bernardita en: “Me han amenazado a la casa, me han escupido, me han pegado. Pero no me importa”
  • Rosi en: Hambruna. El antojo chatarra de Tomás González
  • Bea Alvardo en: Ojo con… Los Bipolares: Versátiles y experimentados
  • Quienes Somos
  • Archivos
  • Contacto
  • Privacidad
  • Términos y Condiciones
  • Publicidad
  • Comentarios
  • Directiva contra correo no deseado
© 2009 Microsoft