Reporteado por: Stefanía Doebbel En categoría: Actualidad
Ya han pasado cuatro meses del golpe de Estado en Honduras. Xiomara, la hija menor del depuesto presidente Manuel Zelaya, se ha convertido en uno de los rostros más importantes de la resistencia. Estuvo con su padre durante la mañana del golpe, y ahora le lleva todos los días comida a la embajada de Brasil. Aquí nos relata, desde Tegucigalpa, sus vivencias.

Foto: Gentileza Xiomara Zelaya
Xiomara se despertó cuando aún estaba oscuro en Tegucigalpa. Había dormido donde su hermana Zoe, que estaba embarazada. Salió apurada de la casa, rumbo a la residencia presidencial donde despertaría a su padre para acompañarlo a abrir las urnas a las seis de la mañana. Era un 28 de junio que recién comenzaba, y Honduras debía votar a favor o en contra de que se incluyera una cuarta urna en las elecciones de noviembre. Ahí el pueblo decidiría si se llevaría a cabo la Asamblea Constituyente. Pero el conflicto generado por esta medida, estaba a punto de estallar.
Xiomara subió las escaleras, despertó a su padre y se metió a la ducha. Mientras se bañaba, escuchó los primeros disparos. Zoe, quien estaba a sólo un par de cuadras, también alcanzó a oírlos. Xiomara salió asustada al pasillo, en donde se encontró a su papá. Él le dijo que se metiera inmediatamente en su cuarto y que no saliera hasta que todo hubiese terminado. Ella, sin tiempo de decir algo, le hizo caso. Mientras oía cada vez más cerca los gritos de los militares, se escondió debajo de la cama. Desde su escondite, escuchó el golpe que echó abajo la puerta de su casa, luego las botas subiendo las escaleras y por último, a su padre decir la frase que aún no puede sacarse de la cabeza “Si ustedes tienen orden de dispararme, háganlo”.
“Pensé más en la vida de mi papá que en cualquier otra cosa. No sabía para dónde se lo llevaban, qué iban a hacer con él, no sabía absolutamente nada. Ese fue, sin duda, el momento más difícil”, dice Xiomara desde Honduras, en una entrevista telefónica. Los militares registraron cuarto por cuarto, pero no la encontraron debajo de la cama. Ella esperó, 20…30…50 minutos sin moverse. De pronto, llegó uno de los guardias de su padre, y le dijo: “Sal, Pichu, ya se han ido. Ya es seguro que salgas”.
Los días después del golpe fueron los más confusos. Cada uno sus hermanos: Zoe de 32, y el menor, José Manuel de 19, se refugió en una embajada distinta. Zoe lo hizo en la de Taiwán, mientras que Xiomara y José Manuel prefieren no revelar esa información. Su madre, Xiomara Castro de Zelaya, estuvo recluida cuatro días en las montañas de la región de Olancho, en donde había estado haciendo actividades de apoyo a la encuesta programada para el domingo 28. Una semana después, recién pudieron reencontrarse. “La comunicación entre nosotros era muy limitada, ya que nuestros teléfonos estaban intervenidos y con mi padre era casi imposible. Él estaba viajando en busca de apoyo y nos costaba mucho contactarlo”.
La Pichu
Xiomara Zelaya, la hija menor del presidente depuesto de Honduras, tiene 24 años y estudia comunicación social en la Universidad Tecnológica. En su país, la conocen como la Pichu. “Así la tratamos en casa y así la conocen todos. Desde la campaña política, que ella comenzó a acompañar a mi papá a los actos. Daba discursos llamando a los jóvenes a participar. En Honduras ya la Pichu es una leyenda”, cuenta su hermana Zoe. Pero el protagonismo de Xiomara se ha potenciado mucho más después del golpe de Estado. Ha tomado un rol muy importante en la resistencia, sirviendo como canal de comunicación entre su padre y la gente. Xiomara sale a las calles, da entrevistas, twittea y actualiza constantemente su Facebook con información en contra del régimen de Roberto Micheletti. Lídice Ortega, quien forma parte de la organización de Feministas en Resistencia, nos cuenta: “En los discursos de la Pichu, la gente se emociona, le gritan que la quieren. Como líder, ha sido un reforzamiento para seguir dando energías a la gente que se manifiesta”.
Nos tienen miedo, porque no tenemos miedo

Foto: Gentileza Xiomara Zelaya
Después del cierre de Radio Globo y del canal 36 Cholusat -los únicos medios a favor de Zelaya- la organización de la resistencia al régimen de facto, se hizo más compleja. Todos los distintos sectores agrupados en el Frente Nacional de la Resistencia, comenzaron a comunicarse a través de radioemisoras comunales y mensajes clandestinos. Radio Globo ha seguido transmitiendo vía internet y las emisoras pequeñas retransmiten la frecuencia hasta hacerla llegar a las comunidades más alejadas del país. “Se ha buscado la forma de mantener a la gente informada. Hoy en día prender la TV en Honduras es pura desinformación. Solamente pasan caricaturas y telenovelas”, dice Xiomara. Ella mantiene contacto diario con los líderes de la resistencia y se organizan para hacer giras a nivel nacional, estableciendo así, enlaces en cada localidad. “La gente nos colabora. Prestan sus parlantes y los conectan a un computador, de manera que todo el barrio pueda escuchar”.
Sin embargo, afirma que eso no significa que no haya represión. A pesar de que el decreto de suspensión de garantías fue derogado, Pichu hace énfasis en que esto no ha ocurrido en términos prácticos. “La gente continúa siendo perseguida inescrupulosamente y los militares andan con armas de asalto en las manifestaciones pacíficas. Aquí cantamos un himno que dice ‘nos tienen miedo porque no tenemos miedo’, y así es. El pueblo, pese a la represión, continúa luchando por la democracia”, agrega.
Dedos en la comida
A Zoe le quedaba solamente un día para dar a luz a su segundo hijo. Su padre había regresado el 21 de septiembre a Honduras. Ella quería visitarlo a él y a su madre en la embajada de Brasil. “Quería recibir la bendición de mis padres antes de internarme en la clínica. Hablé con el arzobispo para que nos ayudara a ingresar. Nos dijeron que sí y nos tuvieron durante 3 horas esperando a las afueras. Recién a las once de la noche nos dijeron que no iba a ser posible ”, cuenta Zoe.
Desde que sus padres están recluidos en la embajada brasileña, Xiomara va a dejarles comida todos los días. Hace dos turnos: uno a las once y media para el almuerzo y otro a las cuatro de la tarde para llevarles la cena. La acompañan algunos voluntarios. Sin embargo, en muy pocas oportunidades la han dejado pasar. “Entrar es todo un trámite, al igual que el proceso de registro del alimentos que es muy intenso. Le meten los dedos para ver si hay alguna bomba y hasta los perros de seguridad, olfatean la comida. Por eso, solamente les llevo cosas frías: sandwiches, gelatinas y pudines”, cuenta.
Zoom a la embajada

Andrés Thomas Conteris, cámara en mano, junto al presidente Manuel Zelaya.
Andrés Thomas Conteris vivía en California y trabajaba como periodista para Democracy Now! en español. Pero cuando supo del golpe de Estado en Honduras, agarró el primer avión y se fue a Tegucigalpa. Andrés había trabajado en Honduras como activista de los derechos humanos años atrás, y el golpe de Estado lo motivó a volver. Entre el 17 y 23 de septiembre se desarrollaba en Honduras la segunda misión de trabajo de AMARC -organización internacional de radios comunales- para evaluar el estado de la libertad de expresión. Andrés estaba participando en esta actividad cuando se escuchó la noticia. Manuel Zelaya había vuelto y estaba en la embajada de Brasil. Él pudo entrar junto a otros miembros de la prensa. Hoy, es el único periodista estadounidense dentro de la embajada y permanece en huelga de hambre desde hace más de diez días. “Estoy en la oficina contigua de donde duerme el Presidente. Al comienzo no teníamos colchones, pero ahora ya los trajeron. Aunque todavía, treinta compañeros duermen en el piso”, nos cuenta Andrés.
Alrededor de la embajada se extiende un cerco militar que impide que los civiles se manifiesten. “Solamente los militares tienen acceso y en los últimos días, se han dedicado a acosar de forma brutal a mi padre y a mi madre. Les están causando daños psicológicos y físicos, y ni siquiera nos permiten pasar los medicamentos necesarios”, cuenta Xiomara.
Andrés dice que ha sido muy difícil soportar el acoso. “Han usado de todo: gases lacrimógenos, aparatos que emiten un sonido ensordecedor. Lo peor son los focos de luz cuando cae el sol, que no nos permiten reconocer si es de día o de noche”. Pese a esto Andrés afirma que Zelaya se mantiene animado. “Aquí nos damos fuerza unos a otros: cantamos canciones y el padre Tamayo ofrece misas. El presidente se nutre del apoyo del pueblo y del de sus hijas”, agrega.
Pero esto, según Lídice Ortega, ha perjudicado el liderazgo de Xiomara. “Desde que Mel -como le dicen a Zelaya sus amigos y seguidores- está en la embajada de Brasil, ella se ha alejado de la resistencia. Yo la entiendo, es su padre. Pero no debería perder ese rol que había tomado. Creo que su papel no está dentro de la embajada, sino afuera, motivando a las personas de la resistencia”, dice.
Ante todo, el Presidente
Desde que sus hijos eran pequeños, Zelaya viste su clásico sombrero y botas; el traje típico del hombre del campo hondureño. En una hacienda de Olancho, departamento en el que nació, sus hijos disfrutaban de las tardes calurosas, mientras lo escuchaban contar historias acerca de Bolívar, Sucre y Ghandi. Zoe recuerda: “Mi padre siempre fue un hombre con ideales, y hoy día sigue luchando por las mismas causas justas que nos enseñó desde chiquiticos. Es por eso que ahora lo respetamos como padre, y como el Presidente.”.
Xiomara también suele referirse a su padre como “el presidente Zelaya”. Para ella, es importante verlo en el contexto que está viviendo su país. “Centrarme en él solamente como padre sería egoísta. La gente vive lo mismo que nosotros, por eso yo me he desligado un poco del sentimiento de hija, para compartir lo que siente la gente que sale a las calles y se manifiesta”, cuenta.
La Pichu dice no sentir rabia hacia quienes destituyeron a su padre, cree que ella no es quien para juzgarlos y que tarde o temprano se hará justicia. “Como ciudadanos podemos castigarlos negándoles el voto y dando testimonio de las violaciones a los derechos humanos que se han cometido. Pero finalmente, será Dios quien imponga su justicia divina.”
Mientras Manuel Zelaya estuvo en Chile, pudo comunicarse con Xiomara y contarle acerca de su agenda en nuestro país. “Mi padre me contó acerca de su estadía. Estamos muy agradecidos con la Presidenta Bachelet y con el recibimiento que le dieron a mi padre. Yo agradezco a todos los países que han condenado este golpe de estado, y a Chile en especial, porque nos ha servido como ejemplo. Ahora toda nuestra América se ha unido para condenar un golpe de estado bajo un sólo principio que es la democracia”.
22 comentarios Etiquetas: golpe de estado, Honduras, Manuel Zelaya, Pichu, Pichu Zelaya, Stefanía Doebbel, Xiomara Zelaya, Zoe Zelaya
Buenísima entrevistas. Un trabajo muy profesional de la reportera. Además. presenta un relato ágil y entretenido.
Qué bueno saber que se puede acceder a trabajos de calidad sin tener que buscar en medios extranjeros.
Tremendo reportaje. Felicitaciones a la reportera y a la editora.
Felicitaciones Steff! Te quedó filete el reportaje, viste que todo valió la pena?!
Mil felicitaciones Steff! Te pasaste! Están increíbles las entrevistas y las escenas. Qué fuerte debe ser vivir un golpe de estado en primera persona casi. Felicitaciones a la editora también!
Felicitaciones, buena manera de reportear, escrito explicitamente sin caer en la densidad.
Los tres primeros párrafos son de antología: muy buena la narrativización (¡qué reporteo hay ahí!) y el remate con las citas en directo.
Tremendo personaje el de Xiomara, muy bien aprovechado en este reportaje.
Felicitaciones.
Buen reportaje!
Felicitaciones a los que participaron en esto: desde la idea, la producción, el reporteo, la edición.
Se plantearon un desafío y lo lograron.
Steeefff Felicitaciones! te quedó muy bueno!, el esfuerzo será y está siendo recompenzadoo pq de vdd te las mandaste!!
Felicitaciones! Un beso!
buenísima investigación!! felicitaciones!
Muy buen trabajo..!! graciias por difundir lo q esta susediendo en nuestro pais..!! buen reportaje Steff..!! un abrazo a la distancia..!!
Esto es nuevo nuevo periodismo del que habla el tal Boynton… Felicitaciones a los reporteros.
Extraordinario escrito, sobresalta la manera como se enfoca la union, solidez y lucha de la familia Zelaya.
Felicitaciones nuevamente
Increíble el reportaje.
Mil felicitaciones Steff ! Te lo mereces despues de todo ese trabajo!
Que lastima este articulo hecho por alguien inteligente pero que pone a la hija de Zelaya como una heroína en defensa de la democracia y de su padre cuando la realidad es que este señor trato de perpetuarse en el poder mediante el cambio ilegal de la constitución. Que lastima que los gobiernos exijan vehementemente el regreso inmediato de Zelaya al poder para restituir la democracia pero se olvidad de Cuba que lleva 50 años de dictadura, donde los derechos mas elementales del hombre son violados. Porque no publican las encuestas internas donde la amplia mayoría de los ciudadanos no esta de acuerdo con Zelaya y sus pretensiones políticas? Le propongo a la periodista que no busque lo fácil, que entreviste a los hijos e hijas de los disientes Cubanos presos desde hace años por el solo hecho de no estar de acuerdo con el régimen brutal de la Habana. El periodista debe hacer reaccionar a la gente con sus apreciaciones y comentarios. Definitivamente este este es el mundo al reves donde ahora Raul Castro nos da lecciones de democracia en los foros internacionales.
Un gran saludo
Charles Bown
Aguante Honduras Coño!!
Fuera Pinocheti!!
Steff, ¿qué mejor recompensa que el fruto de tus esfuerzos? Agradezco el momento en el que te conocí porque siempre supe que eras una mina de oro, y que podría aprender de tí cada día más. Con estos reportajes das cuenta de tu calidad de periodista a temprana edad.
Si no fuera por este tipo de reportajes, nos quedaríamos solo con la idea que los diarios nacionales nos dan del conflicto de Honduras, bastante crudo pero sin una mirada “humana” que nos ilustre el sufrimiento.
¡Gran reportaje!
Respecto del comentario que realiza Charles creo que existe un juicio infundado en cuanto califica el reportaje de periodismo “facil”. A mi parecer tal termino se encuentra totalmente fuera de contexto en cuanto el trabajo que se aprecia en el reportaje evidencia que la periodista realizo una intensa entrevista situando el foco en el amito humano de la fuente. En este sentido creo que su testimonio y el conocimiento y difusion de este es totalmente valido. Y en ningun caso es periodismo facil entrevistar a la hija de un presidente.
Ademas un reportaje sobre determinada persona que vive en determinado pais donde transcurre una crisis politica es valido y necesario en cuanto presenta una parte dle conflicto y una vision de este. El lector acepta, por tant, desde el comienzo esas caracteristicas, saiendo que su opinion puede ser totalmente contraria a la de de la persona entrevista. Por lo mismo existe amplia informacion en la red a la que se puede acceder mediante los hiperenlaces del mismo reportaje, como a traves de la usqueda propia de informacion anexa.
No puedo dejar d emencionar que el comentario de Charles se refiere a que “entreviste a los hijos e hijas de los disientes Cubanos presos desde hace años por el solo hecho de no estar de acuerdo con el régimen brutal de la Habana.”
Esto, a mi parecer esta totalmente fuera de contexto y evidencia que el autor del comentario aun mantiene un telon de acero en sus creencias. Es sin duda, un tema interesante el que propone, pero no es argumento para calificar de periodismo facil el reportaje en cuestion.
Por ultimo quisiera manifestar mi aprecio por este y otros reportajes que realiza el medio ya que dan cuenta de testimonios interesantes y siempre se nota un buen reporteo.
Gracias a dios que vivimos en un sistema democratico, donde no existe una inquisicion censuradora y den el cual este tipo de materiales informativos encuentran espacio para ser publicados.
Saludos a los periodistas y a kilometrocero.
PS; espero se disculpen los errores de acent6uacion. Este teclado no tiene tilde.
Buen texto, buen reporteo.
Felicitiacion de corazón.
No estoy a favor de un golpe, pero tampoco Zelaya es un pan de dios.
Nicolás
Excelente reporteo!
Stefi, felicitaciones por tu trabajo y por el esfuerzo que sin duda realizaste para sacar adelante las entrevistas. Me alegra saber que se interesen, tanto tú como tu editora, en el tema que vive Honduras.
Valoro enormemente la perspectiva humana e íntima que te propusiste entregar, ya que si bien entiendo el comentario de quien firma como Charles Brown, creo que el periodismo debe buscar siempre nuevas perspectivas, ya que todas ayudan a comprender mejor los acontecimientos y a mirar el panorama de forma más completa. Todo hito tiene muchas aristas y ninguna debiera desestimarse.
Quisiera aprovechar de agregar una opinión personal y que poseo debido a la experiencia de haber vivido en Guatemala, país vecino a Honduras. Aunque los presidentes que gobiernan ahí fueron elegidos vía votación, creo en el caso centroamericano, eso no es garantía de democracia. Es burdamente notorio como cada partido político y candidato “compra” a los electores mediante dinero o frijoles. Entendiendo que en esa zona hay pobreza extrema y muchísima necesidad. La situación política e institucional que se vive ahí entonces no puede calificarse de ninguna manera como democracia. En Guatemala, así como en Honduras, el Estado de Derecho y la libertad personal están en constante amenaza. Las instituciones no representan ni protegen a los ciudadanos. No hay justicia, la policía es corrupta, la gente debe andar armada para cuidar su vida. Es un estado salvaje, no hay cohesión social, ni ninguna de las caracterísitcas que hablan de una democracia. Las muertes quedan impunes. De ahí lo sucedido con el asesinato de Rosenberg. Nadie hizo NADA. Y no sólo él, las maras y el narcotráfico se encargan de elevar las cifras de muertos a 48 diarios. Por lo que si se piensa mejor y con más antecedentes, el golpe de Estado en Honduras, aunque condenable, marcó para muchos ciudadanos una opción de cambio en la actitud de los gobernantes, que antes sólo se preocupaban de llenarse los bolsillos de dinero y no hacían nada para imponer orden y defender a las víctimas. No creo que restituyendo a Zelaya vuelva la democracia en un país que nunca la tuvo.
Felicitaciones Steff! Está muy bien logrado el reportaje. Que potente la frase de Zelaya.
¡Ojalá no se repitan más dicaturas en el mundo!
impactante tu trabajo steff.
Eres toda una reportera. te felisito! y te kero.. y extranio..