Reporteado por: Isidora Urzúa En categorÃa: Tiempo libre
Cinco años se demoró la cantante española en lanzar su segundo disco, Y., que tenÃa la pesada tarea de suceder su premiado debut Pa’ fuera telarañas. Para esta producción no sólo cambió su look –ahora se le ve de pelo largo– sino que tomó toda la rabia y pena de un desastre amoroso y lo resumió en un gran disco.
“He estao durmiendo a dos metros bajo tierra y ahora he decidÃo dormir sobre la tierraâ€, canta Bebe en “No más llorá”, la primera balada de su segundo disco Y. (se lee Y punto).
En realidad no canta, lee. O llora. O mejor dicho recita lo que será el nudo dramático de este maravilloso trabajo. La española toma todas sus influencias y las mezcla y remezcla en 13 temas cargados de despecho, cuyas letras quizás podrÃan extraerse de un recital de poesÃa.
Muchos son los discos que nacen desde el desengaño amoroso. Cantándonos sobre su renacimiento emocional, describiendo paso a paso el camino que la llevó a poner punto final a una relación de pareja, la nueva placa de esta española tiene especial fuerza. Porque Bebe no canta desde la pena, sino bien desde la victoria, desde las cenizas que logró recoger de su pasado. “Que tengo yo en mi soledad cientos de canciones tarareás, a punto de estallá [...] y algunas que nadie jamás quiero que comprendan porque son pa mà na más, pa mi corazón, pa mi pensamiento, pa mi reflexión, pa mÔ, canta en el tema que abre este disco, cargado de creación autorreferente.
Y no se confundan con la redacción: no hemos puesto mal los acentos ni escrito las palabras a medias. Asà es tal cual canta Beba, tomando toda la influencia folklórica de la lengua madre y de las deformaciones del idioma, mezclándolas con guitarras flamencas, aplausos y castañuelas. Las remezclas con un beat que Timbaland ya se quisiera, luego les pone bajo, un par de arreglos en guitarra eléctrica y ¡pam!, surge Y., asà de simple.
Canciones furiosas, cargadas no sólo de sensualidad sino que de sexualidad, conforman una maraña catártica y bella de lo que puede ser una mujer enojada, dolida, maltratada, poderosa y decidida a seguir adelante. Porque después de Amaia Montero cantándole a las rosas y de la Mala RodrÃguez bailando reggaetón como si fuera Yasuri Yamilei, Bebe alza la bandera de lucha y nos canta en “Qué mimporta a mÔ: “Hoy deseo dinamita, que tengo la sangre apretaita […] Me gusta que me tengas, ahora que pasa, soy una perra y meneo el raboâ€.
1 comentario Etiquetas: Bebe, música, Reseñas, reseñas discos, Tiempo libre, Y.
[...] de la música en el alma. Supongo que recorrà el mismo proceso que Bebe en su segundo disco, el Y. (2009). Y siempre que la escucho siento que he andado un camino larguÃsimo para llegar hasta donde [...]