Reporteado por: Diego Zúñiga En categorĂa: Sociedad
Los españoles les dicen gafas y la palabra tiene un aire de “intelectualidad” algo desagradable y un poco naif, piensan algunos. Woody Allen usa gafas, no asĂ los mortales que no se dedican a filmar pelĂculas. El resto usa lentes, asĂ de sencillo.
Pero no nos desviemos, porque la asociación con la intelectualidad no es gratuita: desde siempre las gafas han estado vinculadas a la cultura, a la gente que va a ver exposiciones y se queda detenida frente a un cuadro o una escultura, mientras la observa con detenimiento, llevándose la mano hacia el marco de los lentes, arreglándoselos e incluso sacándoselos.
Hay algo importante en esa escena que logra captar la esencia de los lentes: el hecho de ser objetos tras los cuales muchas personas se esconden. Como si fueran una máscara. O también como una forma de ver distorsionada la realidad. Por lo menos esa era la idea que tuvo Jean Paul Birrel, cineasta francés previo a la Nouvelle Vague, quien fue uno de los primeros artistas en utilizar la figura de las gafas como eje central de sus obras de arte.
Y no sĂłlo eso: tras el Ă©xito de su segunda pelĂcula, Miradas perpendiculares, la venta de lentes aumentĂł en casi un 300% en Francia, debido a que toda la gente querĂa experimentar lo que ocurrĂa en la pelĂcula: un joven poeta se enamoraba de una chica francesa, guapa, silenciosa. Como era tĂmido, no se atrevĂa a hablarle, hasta el momento en que supo que tenĂa astigmatismo y tuvo que ponerse lentes. En este instante las cosas cambiaron para siempre. Ahora tenĂa una máscara, algo que le permitĂa esconder la timidez y, de paso, escribir poemas sobre una realidad completamente distorsionada. Esa realidad la filmaba Birrel cambiando los colores, jugando con el movimiento de los objetos, creando, en definitiva, una nueva realidad.

Por supuesto que tiempo despuĂ©s todos olvidaron las pelĂculas de Birrel, a pesar de sus logros. DirigiĂł un musical en Nueva York e hizo una pelĂcula en el naciente mercado cinematográfico de la India. Además fue nominado a un Oscar hace un par de años por su cĂ©lebre documental Astigmatismo cinematográfico, donde registrĂł sus Ăşltimos minutos de vida: a travĂ©s de unos lentes que contenĂan una cámara pequeña, grabĂł su lanzamiento desde el Ăşltimo piso de un rascacielos en Tokio. Como era de preverse, el documental no ganĂł y hoy se encuentra en algunos videoclubs de las grandes ciudades.
En una de sus últimas entrevistas, Woody Allen menciona la obra de Birrel como uno de sus máximos referentes, señalando que el modelo de gafas que usa , son las mismas que ocupaba el director francés cuando grabó Astigmatismo cinematográfico.
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